Buenos Aires

Compraron pollos en una campaña solidaria para una beba y 40 vecinos terminaron en la guardia con diarrea y fiebre

Una jornada de recaudación para el tratamiento médico de una beba derivó en un brote de gastroenteritis aguda. Bromatología intervino el lote de alimentos y aguarda resultados de laboratorio

Coronel Pringles. Cerca de 40 vecinos terminaron con cuadros severos de intoxicación alimentaria tras consumir pollos y chorizos comercializados durante una campaña solidaria para recaudar fondos para el tratamiento de una beba nacida con una malformación congénita.

La alerta sanitaria se encendió el domingo por la tarde, cuando la guardia del Hospital Municipal comenzó a recibir de forma simultánea a decenas de pacientes con un denominador común: vómitos, diarrea, fiebre alta y fuertes dolores abdominales. En solo una hora, el sistema sanitario asistió a 31 personas, aunque las autoridades estiman que los afectados superan los 40 al sumar las consultas en el sector privado y vecinos que no llegaron a la guardia.

Respuesta del sistema de salud y alerta preventiva

El secretario de Salud municipal, Luis González Estevarena, confirmó que la gran mayoría de los pacientes evolucionó favorablemente tras recibir atención ambulatoria, a excepción de una persona con déficit cognitivo que debió quedar internada bajo observación.

Ante la magnitud de la emergencia, el Municipio emitió una alerta pública de urgencia instando a toda la comunidad a descartar de inmediato cualquier producto adquirido en dicha venta solidaria -incluyendo pollos, chorizos y ensaladas- y acudir al centro médico ante la presencia de cualquier trastorno digestivo o signo de deshidratación.

Investigación en marcha: del laboratorio a la cadena de frío

La Dirección de Bromatología local actuó de inmediato decomisando e interviniendo el stock del lote sospechoso en todos sus componentes. Muestras de los productos cocinados y de las materias primas en crudo ya fueron enviadas a laboratorios especializados, en un trabajo coordinado con el Departamento de Epidemiología de Región Sanitaria I.

Asimismo, los profesionales médicos tomaron muestras de coprocultivos y hemocultivos a los pacientes afectados para identificar con precisión el microorganismo o toxina responsable del brote.

Desde las áreas de control remarcaron que los comercios e insumos involucrados contaban con las habilitaciones correspondientes y habían superado las auditorías sanitarias en el Puesto Sanitario de Control Bromatológico. Por ello, las pericias buscan determinar en qué eslabón de la cadena -desde la granja, el transporte, la conservación o la cocción- se interrumpió la inocuidad de los alimentos.



Imagen: El Orden / Información: Inofabe

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