Despedida

El trágico final del gato Coco: resistió 30 horas a 30 metros de altura, pero no sobrevivió a la caída

Un gato permaneció atrapado en la copa de un pino de 30 metros de altura. Decenas de vecinos, rescatistas de ciudades aledañas y redes de contención improvisadas se unieron durante la madrugada para salvarlo, pero el impacto tras la caída fue irreparable.

El angustiante maullido de una mascota atrapada terminó convertido en una conmovedora -y desgarradora- muestra de solidaridad comunitaria. Durante más de día y medio, la esquina de 25 de Mayo y Lavalle, en la ciudad de Cipolletti, se transformó en el escenario de una carrera contra el reloj para salvar a Coco, un felino de un año y medio que había quedado varado en la punta de un enorme pino de casi 30 metros de altura.

Desde lo más alto del árbol, imposibilitado de descender por la fragilidad de las ramas secas y el abismo que lo separaba del suelo, Coco maullaba exhausto. En la vereda, la desesperación crecía a la par del descenso de la temperatura. Vecinos de la zona se volcaron a las calles armados con comida, mantas e intenciones de atraerlo, pero el miedo del animal paralizó cualquier intento de descenso voluntario. "Te partía el alma verlo llorar", relató una de las personas que acompañó la vigilia desde el primer momento.

A medida que caía la noche del martes, la noticia se viralizó y la empatía superó los límites locales. Hasta el lugar llegó Tincho, un trabajador que viajó desde General Roca con una escalera de gran porte, y más tarde Ulises, otro joven que asumió el enorme riesgo de trepar la vegetación para intentar sostener al felino en una maniobra cargada de tensión. Abajo, decenas de personas sostenían frazadas tensas con la esperanza de amortiguar cualquier eventual tropiezo.

El desenlace ocurrió pasadas las 2 de la madrugada de este miércoles. Ante el debilitamiento crítico del animal y la imposibilidad de llegar con maquinaria pesada a tiempo, los presentes optaron por podar la rama sobre la que se apoyaba para forzar un descenso controlado. Sin embargo, el felino impactó contra un techo cercano antes de tocar el suelo.

Aunque fue trasladado de urgencia a una clínica veterinaria con el aliento de todos los presentes, el trauma de la caída y el extremo estrés acumulado durante más de 30 horas resultaron fatales.

El dolor se apoderó de la vereda, donde Rosario, la joven dueña de Coco oriunda de Valle Medio, despidió entre lágrimas a su primera mascota. A pesar del triste desenlace, la joven dedicó palabras de profundo agradecimiento para quienes no dudaron en perder el sueño por intentar salvar una vida: "Agradezco enormemente a todos los que me ayudaron, tienen un gran corazón".

Temas de la nota: