Pico Truncado

Horror en Pico Truncado: la madre acusada de maltratar a sus hijos seguirá con prisión domiciliaria por falta de espacio en la comisaría

La Justicia investiga uno de los casos más graves de violencia infantil en Santa Cruz. Los menores fueron rescatados tras la huida desesperada de la nena de siete años, que saltó por una ventana para pedir ayuda para ella y su hermanito de cinco años.

La madre de los dos hermanos rescatados de una vivienda de Pico Truncado cumple prisión domiciliaria porque la alcaidía local no cuenta con un espacio adecuado para alojarla. La medida fue dispuesta mientras avanza la investigación por uno de los presuntos casos de maltrato infantil más graves registrados en los últimos años en Santa Cruz.

El padrastro de los menores, en tanto, permanece alojado en una dependencia policial fuera de Pico Truncado por cuestiones de seguridad. La Justicia continúa reuniendo pruebas y no descarta agravar las imputaciones a medida que avance la causa.

Todo salió a la luz cuando una nena de siete años tomó una decisión desesperada en plena madrugada: escapó de la vivienda donde vivía junto a su hermanito de cinco años, su madre y la pareja de la mujer. La menor saltó desde una ventana ubicada en el primer piso de la casa para pedir ayuda y conseguir comida, con el objetivo de salvarse y también rescatar a su hermano.

Tras la intervención de la Policía, organismos de protección de la niñez y la Justicia, comenzó a conocerse el horror que, según la investigación, se ocultaba dentro de la vivienda ubicada en el barrio 400 Viviendas.

Cámaras de seguridad, una prueba clave

Uno de los elementos centrales de la investigación son las imágenes captadas por las cámaras de seguridad instaladas dentro de la vivienda. Según la causa, las filmaciones registraron las agresiones que sufrían los menores y fueron incorporadas al expediente como una de las principales pruebas contra los dos imputados.

Los investigadores sostienen que los niños vivían bajo un régimen de aislamiento, violencia física y psicológica, privación de alimentos y un control permanente por parte de los adultos. La Justicia no descarta que las imputaciones se agraven a medida que avance la investigación.

El reclamo de la abuela

Otro aspecto que cobró relevancia durante la investigación fue el insistente pedido de la abuela materna para poder ver a sus nietos. Según trascendió, desde hacía tiempo intentaba visitarlos, pero nunca lograba ingresar a la vivienda.

Ese conflicto despertó sospechas sobre lo que ocurría dentro de la casa, aunque recién la fuga de la niña permitió conocer la verdadera dimensión del caso. La ausencia de denuncias formales previas hizo que el sistema de protección de la niñez no interviniera con anterioridad.

Vecinos consultados durante la investigación también señalaron que el padrastro proyectaba hacia el exterior una imagen de persona amable y cordial, un perfil que contrastaba con las acusaciones que hoy enfrenta.

El estado de salud de los niños

Tras ser rescatados, ambos hermanos fueron sometidos a estudios médicos y psicológicos. Los informes incorporados al expediente confirmaron un severo deterioro físico compatible con un prolongado período de desnutrición, además de otras patologías asociadas a las condiciones de vida que habrían soportado.

Los especialistas también iniciaron evaluaciones psicológicas para determinar el impacto emocional del prolongado sometimiento y consideran que la recuperación demandará un importante acompañamiento interdisciplinario durante un largo tiempo.

La investigación continúa

Mientras la madre permanece con prisión domiciliaria por falta de lugar en la alcaidía local, el padrastro continúa detenido en otra dependencia policial.

La Justicia sigue incorporando pericias médicas, psicológicas e informáticas para reconstruir el alcance de los hechos y determinar la responsabilidad de los acusados. Los investigadores no descartan que, con la incorporación de nuevas pruebas y el avance de la causa, las imputaciones puedan agravarse.

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