Horror en Rosario: un nene de 5 años convulsionó, descubrieron cocaína en su sangre y detuvieron a sus padres
El menor ingresó de urgencia al Hospital Vilela con un cuadro convulsivo que activó las alarmas médicas. Tras confirmarse la presencia de estupefacientes en su organismo, la Justicia ordenó la captura de la pareja, que enfrentará una gravísima imputación por tentativa de homicidio.
Un dramático episodio sacudió a la ciudad de Rosario luego de que un niño de tan solo cinco años ingresara de urgencia al Hospital de Niños Víctor J. Vilela tras sufrir un severo cuadro de convulsiones. Los análisis toxicológicos practicados al menor confirmaron lo que los profesionales médicos temían: tenía cocaína en sangre. El hallazgo activó de inmediato los protocolos de seguridad y dio inicio a una investigación judicial que mantiene en vilo a los investigadores.
A raíz de la denuncia, la fiscal Andrea Vega asumió la causa y ordenó una serie de medidas urgentes para esclarecer cómo la sustancia prohibida llegó al organismo del niño. Este jueves, efectivos de la brigada de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas de la Policía de Investigaciones (PDI) concretaron la detención de los progenitores. El padre, identificado como Pablo Ariel B. (47), fue atrapado en el domicilio familiar ubicado en la zona sur de Rosario, sobre la calle San Martín al 7500. En tanto, la madre, Valeria Anahí C. (47), fue interceptada y arrestada en la vía pública, en la puerta misma del centro de salud donde permanece internado su hijo. Durante los procedimientos, los uniformados secuestraron un teléfono celular que será sometido a pericias informáticas clave para la causa.
En los próximos días, ambos aprehendidos serán llevados a audiencia imputativa. Desde la fiscalía anticiparon que el delito que se les endilgará será de extrema gravedad: tentativa de homicidio agravado por el vínculo, en concurso ideal con suministro de material estupefaciente a título gratuito agravado por ser en perjuicio de un menor de edad.
En paralelo a la investigación penal, intervino la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe. Ante la vulnerabilidad de la situación, el organismo dispuso que tanto la víctima como su hermano de 8 años no queden al cuidado de ningún miembro de la familia ampliada. Actualmente, ambos menores permanecen bajo el resguardo y estricto seguimiento de un equipo interdisciplinario en el mismo hospital, mientras la Justicia busca determinar las responsabilidades detrás de este estremecedor caso.








