Terror en Chubut: sobrevivió a su pareja, el agresor se disparó y la policía halló a un vecino asesinado
Una trama de celos obsesivos, control rural y violencia armada terminó con un femicidio vinculado y el atacante en terapia intensiva. La Fiscalía habla de un escenario de "extrema gravedad".
Costa del Lepa. Una vecina del lugar, que intentaba separarse de su pareja -un hombre de 40 años oriundo de Cholila-, logró sobrevivir a un ataque feroz, pero el desenlace de la historia roza lo cinematográfico y lo trágico: un vecino de 69 años asesinado, el agresor gravemente herido tras intentar quitarse la vida frente a la policía, y una comunidad conmocionada.
El origen: control digital y aislamiento
La convivencia en la vivienda de la mujer se volvió asfixiante en los últimos meses. Según fuentes judiciales, el hombre desplegó un violento manual de violencia psicológica y control digital, vigilando obsesivamente el celular de la víctima y cuestionando cualquier interacción con otros hombres. La paranoia y los celos del agresor se enfocaron con especial saña en el vecino más cercano, un hombre de 69 años que la víctima conocía de toda la vida.
Cansada del maltrato, ella le pidió la separación. La respuesta del hombre fue la de manual: acusaciones de infidelidad y una negativa total a irse.
Emboscada en el camino y amenaza de muerte
Aprovechando que la mujer había viajado temporalmente a otra localidad, el acoso a la distancia se intensificó. El punto de quiebre ocurrió a su regreso. El agresor le había dado dinero para comprar mercadería y habían acordado encontrarse en un cruce de caminos para cargar los bolsos. Como él no apareció, ella le pidió ayuda al vecino de 69 años.
Sin embargo, al tomar un atajo, el agresor la interceptó. Tras una brutal golpiza, le apoyó un revólver en la cabeza y amenazó con matarla. La víctima logró zafarse en un descuido, corrió con lo que le quedaba de fuerzas hasta la casa de otra vecina y desde allí lograron llamar a la Comisaría de Gualjaina.
El horror en el campo
La policía rescató a la mujer y la llevó a la comisaría para radicar la denuncia por violencia de género y amenazas agravadas. Poco después, una comitiva policial la acompañó de regreso al campo para que pudiera retirar sus pertenencias y ponerse a resguardo en otra ciudad.
Al llegar, el panorama era tétrico: el agresor estaba sentado afuera de la casa, tomando vino, rodeado de bolsos, con un revólver en la mano y una escopeta al lado. Al ver llegar a la mujer con los uniformados, gritó "Esto es para vos" y, de inmediato, se descerrajó un disparo en la cabeza. El hombre sobrevivió al impacto y fue trasladado de urgencia; actualmente permanece en terapia intensiva con pronóstico reservado.
El hallazgo más oscuro
Con el agresor herido, la Fiscalía -que ya iba en camino- ordenó a los policías buscar a un testigo civil para las actuaciones legales. Los efectivos caminaron los 700 metros que separaban la propiedad de la casa del vecino de 69 años, aquel del que el agresor tanto recelaba. Al entrar a la vivienda, lo encontraron muerto de un disparo.
El fiscal Fidel González, junto a la funcionaria Lucía Estuardo y Margarita Rodgers (del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito - SAVD), se constituyeron en el lugar para coordinar las pericias de Criminalística y brindar contención a la mujer. El cuerpo del vecino fue trasladado a la morgue para la autopsia de rigor, mientras los investigadores cierran el círculo de un caso que expone, de la forma más cruda, el peligro de la violencia machista en contextos de total aislamiento rural.

