Tragedia en Mendoza: murió una nena de 2 años tras ser encontrada con la cabeza sumergida en un balde
La pequeña fue hallada en una vivienda de San Rafael, en la zona de La Pichana y Los Dos Álamos. Su prima, de 13 años, la sacó del recipiente y alertó a los adultos. Los médicos intentaron reanimarla, pero no pudieron salvarla.
Una nena de dos años murió durante la noche del viernes en San Rafael, Mendoza, luego de ser encontrada con la cabeza sumergida en un balde con agua. El episodio ocurrió en una vivienda ubicada en las inmediaciones de las calles La Pichana y Los Dos Álamos y es investigado para determinar cómo sucedió.
De acuerdo con la información policial, el hecho se registró cerca de las 23. Un llamado al 911 alertó sobre la situación mientras la pequeña era trasladada a un centro de salud sin reaccionar.
Las primeras averiguaciones indican que una prima de 13 años encontró a la nena con la cabeza sumergida en un balde plástico de aproximadamente 20 litros. La adolescente la retiró del recipiente y avisó a los adultos que se encontraban en la vivienda.
La pequeña fue trasladada de urgencia al hospital Teodoro Schestakow. Allí, el personal médico realizó maniobras de reanimación, pero no logró recuperarla y constató su fallecimiento.
Tras el episodio, intervino la Justicia y, por disposición del ayudante fiscal de turno, se ordenaron las medidas correspondientes en el domicilio. La investigación busca reconstruir los momentos previos al hallazgo y establecer las circunstancias en las que la niña terminó dentro del recipiente.
La tragedia vuelve a poner en primer plano los riesgos de ahogamiento infantil dentro del hogar. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) advierte que los niños pequeños pueden ahogarse en recipientes con poca cantidad de agua, como baldes, bañeras, palanganas y otros elementos de uso cotidiano.
Según los especialistas, los menores de cinco años requieren supervisión adulta permanente cuando están cerca del agua. Entre las medidas preventivas, la SAP recomienda vaciar los baldes y otros recipientes después de utilizarlos, mantenerlos fuera del alcance de los chicos y eliminar o cubrir los reservorios de agua que puedan representar un peligro.
La prevención también requiere que una persona adulta responsable mantenga la atención directa sobre los niños, sin distracciones. Los ahogamientos pueden producirse en pocos segundos y no siempre generan señales de alerta evidentes.
La investigación judicial por la muerte de la nena continúa para determinar cómo se produjo el hecho.









