Baches por todos lados, pero radares y fotomultas para recaudar: la apuesta del Gobierno de Chubut

El Gobierno de Ignacio Torres confirmó que avanzará con la instalación de 48 radares de velocidad en distintos puntos de rutas provinciales y nacionales, como parte de un nuevo sistema digital de control de tránsito que incluirá fotomultas y notificaciones electrónicas a los conductores. El esquema fue oficializado mediante el Decreto N° 125/2026, que creó el Juzgado Provincial de Faltas de Tránsito, un organismo que tendrá a su cargo el procesamiento de infracciones cometidas fuera de los ejidos municipales. 

Según confirmaron funcionarios provinciales, los cinemómetros estarán instalados en 48 puntos considerados de alto riesgo según los antecedentes de accidentes relevados por la Agencia Provincial de Seguridad Vial. Las infracciones detectadas serán notificadas al titular del vehículo por WhatsApp o correo electrónico, y para quienes escapen al radar digital se mantendrá la vía del correo postal. El pago podrá realizarse mediante plataformas electrónicas y billeteras virtuales, canalizándose a través de la Agencia de Recaudación de Chubut (AReCh). El sistema tendrá un período inicial de adaptación de entre 60 y 90 días, durante el cual se emitirán advertencias sin cobro de multas para que los conductores se familiaricen con el nuevo esquema. Además, el Gobierno aseguró que los radares estarán debidamente señalizados con cartelería visible. 

La licitación para adquirir los equipos ya fue adjudicada a una empresa privada. Resta poner en funcionamiento la sede del juzgado y firmar un convenio con la Agencia Nacional de Seguridad Vial para darle el marco definitivo al sistema. En cuanto a la distribución de ingresos, todo lo recaudado por infracciones en jurisdicciones provinciales o nacionales irá a las arcas provinciales, aunque el Gobierno firmará preconvenios con municipios para colocar radares en puntos que los propios intendentes marquen como peligrosos. En esos casos, la recaudación se dividirá en partes iguales entre la provincia y el municipio. 

Críticas por el estado de las rutas Sin embargo, el anuncio no tardó en generar cuestionamientos, especialmente por el deterioro que presentan muchas rutas de la provincia. Los propios partes oficiales de Vialidad Nacional dan cuenta de la situación: en el tramo Garayalde-Comodoro Rivadavia se registra calzada deformada con baches en sectores y banquinas inestables; entre Los Altares y Paso de Indios hay baches abiertos y deformaciones, y en el corredor Paso de Indios-Tecka se detectan baches abiertos entre los kilómetros 390 y 420, con indicación de transitar con extrema precaución y a baja velocidad. El problema no es exclusivo de Chubut. Según un informe de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), más del 60% de las rutas nacionales del país se encuentra en estado regular o malo, con riesgo elevado de siniestralidad. 

El relevamiento alerta sobre baches profundos, ahuellamiento, banquinas descalzadas y falta de señalización, y advierte que en varias provincias patagónicas el bacheo ya no resulta efectivo y se requiere reconstrucción total de la calzada. En ese contexto, distintos sectores advierten que antes de avanzar con un sistema de multas automatizadas debería priorizarse la reparación de las rutas, ya que el estado actual de muchas trazas representa en sí mismo un factor de riesgo para la seguridad vial. El debate sobre la recaudación La implementación de fotomultas también reavivó el debate sobre si este tipo de sistemas tiene como objetivo principal mejorar la seguridad vial o incrementar la recaudación provincial. Desde el Gobierno de Chubut argumentan que la experiencia en otras provincias demuestra que los conductores moderan la velocidad cuando saben que el control es efectivo y el castigo, seguro, y que esa conducta de respeto a la norma es exactamente lo que buscan replicar en la Patagonia. 

La posibilidad de notificar infracciones de forma automática y digital, sumada a la facilidad de pago por plataformas electrónicas, genera dudas en sectores que consideran que el sistema podría transformarse en una nueva fuente de ingresos en un contexto económico complejo. Un anuncio que recuerda promesas pendientes Las críticas también apuntan a otro compromiso oficial que aún no se materializó: el acuerdo de canje de deuda por obras de infraestructura vial, anunciado meses atrás como solución para mejorar el estado de las rutas provinciales. Hasta el momento, ese plan no se ha traducido en obras visibles en gran parte de la red vial, lo que alimenta el escepticismo de quienes consideran que la provincia sigue acumulando anuncios mientras las rutas continúan deteriorándose. 

El informe de Fepevina advierte además que postergar el mantenimiento encarece las soluciones futuras: por cada peso no invertido a tiempo, el Estado deberá gastar entre tres y cinco veces más en obras de rehabilitación. Con este nuevo sistema de radares y fotomultas, el Gobierno busca reforzar los controles en las rutas, aunque el debate de fondo sigue abierto: si la prioridad debe estar en sancionar a los conductores o en invertir primero en mejorar las condiciones de las rutas que recorren a diario miles de chubutenses.

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