Un discurso psic髏ico y psic髉ata
An醠isis de Sa鷏 Gherscovici.
El presidente Javier Milei lo hizo de nuevo. Su discurso de ayer efectivamente fue hist髍ico, como se pregona desde la generosa usina de calificaciones vinculadas al gobierno, aunque no necesariamente esa calificaci髇 implica que haya sido bueno y que quede marcado como un hito positivo, de esos que una sociedad aspira a que se repitan para el bien de la humanidad, o de la Argentina para este caso.
El discurso de ayer de Milei fue una nueva puesta en escena de lo que m醩 le gusta a Milei y los suyos, que no es otra cosa que: la provocaci髇, la agresi髇 desde un lugar de privilegio (con el 鷑ico micr骹ono habilitado y el juego de c醡aras a favor), la deshumanizaci髇 y estigmatizaci髇 del adversario pol韙ico (al que l骻icamente se le achacan todos los males), y una enumeraci髇 de supuestos hechos que, en la gran mayor韆, est醤 desacertados de manera intencional o directamente responden a una visi髇 cada vez m醩 alejada de la realidad que viven la mayor韆 de los argentinos/as.
A eso hay que agregarle el habitual esfuerzo en calificar a cada acci髇 de gobierno no solo como un hecho hist髍ico sino como tit醤ica. Palabras y definiciones que le sirven a Milei para ensalzarse y desde una base falsa, como sostener que recibi� el pa韘 peor que en el 2001, colocarse en un lugar asombroso como responsable de la tarea hecha en estos tres a駉s, no la real sino esa que forma parte del relato, del sost閚 de su carrera pol韙ica, y de personaje con ambiciones de proyecci髇 internacional.
Todos los males del mundo son de los otros
En el discurso, ya que lo titulamos con t閞minos psicol骻icos, tambi閚 hubo mucho de proyecci髇, que es un mecanismo por el cual una persona, Milei en este caso, atribuye a otros sus propios pensamientos, sentimientos, deseos o caracter韘ticas. A los "kukas" y zurdos por ejemplo no solo los responsabiliza de todos los males del mundo sino tambi閚 de cada uno de los problemas que tuvo y tiene su gesti髇 por errores propios, sean estos por la concepci髇 del plan econ髆ico, que va a contramano del bienestar, o los cometidos en los distintos y evidentes casos de corrupci髇 como: la estafa $Libra, el 3% para Karina de ANDIS, etc etc.
Ni hablar cuando de manera reiterada, subi閚dose a un status que solo tiene en su imaginaci髇 o a partir de los premios libertarios a los que accede desde que es presidente, trata al resto de ignorantes, cavern韈olas, con poca contracci髇 al trabajo y poseedores de las habituales "manos porosas que tienen los pol韙icos". Lo hace a los gritos (con esa voz de Alf que utiliza) cuando, fuera de micr骹ono y de las c醡aras de la transmisi髇 oficial, los que est醤 sentados se cansan de ser insultados y contestan no solo con frases sino tambi閚 con datos y causas concretas, protagonizadas por el propio presidente y/o su hermana, que no solo es la secretaria general de Gobierno sino tambi閚 "el jefe".
Un par閚tesis sobre la transmisi髇. La misma fue un reflejo de lo que lastimosamente est� sucediendo en el plano pol韙ico y es que, nos guste o no, Milei sigue ocupando el centro del escenario pol韙ico y luego de las elecciones intermedias y el salvataje de Estados Unidos, "debate" en soledad ya que la oposici髇 perdi� ese lugar que a鷑 ten韆 hasta el 26 de octubre que no solo era el de confrontaci髇 dial閏tica e ideol骻ica sino tambi閚 de posible futura alternancia al poder.
Por otro lado, si vemos la transmisi髇 en t閞minos psicol骻icos ya que hoy la columna nos sali� as�, vemos a un hombre grande, desaforado, agrediendo, insultando y haciendo bullyng a nadie porque Milei adem醩 de no tener coprotagonistas reales en la disputa del poder, por decisi髇 comunicacional lo mostraron pele醤dose y contest醤dole a nadie. M醩 que un show televisivo, que lo fue sin dudas, tambi閚 pareci� ser la escenificaci髇 del discurso de un psic髏ico. Nos resta saber si fue adrede o en LLA todo fluye en ese sentido.
Hacer el esfuerzo por encima del "chiste" f醕il y burdo
Como es habitual en este nuevo escenario discursivo y de dominaci髇, gran parte termin� hablando de los insultos, de c髆o Milei "dom� a los kukas" o utiliz� calificaciones te髍icamente ingeniosas, como la "chilindrina troska" para bulinear a los adversarios pol韙icos. Es imposible evitar esa parte del an醠isis del discurso, es lo que se busca y en gran parte se logra, pero adem醩 de eso es necesario hacer el esfuerzo p por poner el foco en el plan econ髆ico y pol韙ico, que qued� claro que seguir� siendo de expoliaci髇 de los recursos y del bienestar de los argentinos, de la eliminaci髇 de los derechos y la justicia social que, una vez m醩 recordemos est醤 consagrados en la Constituci髇, no solo son bandera de un sector ideol骻ico y pol韙ico como es el peronismo.
Es en ese punto, es en el que hay que poner el acento. Si hacemos ese esfuerzo veremos que adem醩 de haber sido un discurso m醩 cercano a un patotero de la esquina que a un estadista, el de Milei de ayer fue la ratificaci髇 de la entrega de los recursos en funci髇 de una alineaci髇 total con los designios pol韙icos de Estados Unidos e Israel. Por eso, entre lo poco que dijo como pasos a seguir, el presidente habl� de la miner韆, y del avance sin pausas sobre la mencionada eliminaci髇 de derechos y de la destrucci髇 de lo que queda de la industria y el empleo en la Argentina.
Milei, que tambi閚 se quiso hacer el conocedor de mitolog韆 griega pero err髇eamente defini� a los ciclopes como personas reales, como su coloso Federico Sturzenegger, debe saber que por m醩 que grite y agreda en soledad y sin poder recibir respuestas, o al menos estas ser televisadas, los argentinos no ganan tres veces m醩 en d髄ares desde que comenz� su gesti髇, que en estos tres a駉s cerraron casi 22.000 empresas, que casi 300 mil argentinos se quedaron sin trabajo y que, pese a su discurso y reforma laboral, la informalidad que dice combatir y reducir como la pobreza sigue en aumento.
El resto es relato, como tienen todos los gobiernos, pero que en este caso cada vez se aleja m醩 de la realidad y del conjunto y solo convence y divierte a quienes prefieren seguir atrapados en una l骻ica m醩 de destrucci髇 que de construcci髇, tanto a nivel econ髆ico como social, incluso sin querer ver que ellos mismos est醤 siendo arrastrados a una situaci髇 y un vivir que, creemos y pese a la frase que surge como consigna r醦ida, no necesariamente fueron lo que votaron y lo que volvieron a votar, ya que as� como ning鷑 pibe nace chorro ning鷑 votante deber韆 nacer y seguir siendo masoquista.






