Separados

Escándalo tras la separación: Darío Cvitanich se indignó con Chechu Bonelli tras enterarse de que regaló a la perra familiar

El exfutbolista y la modelo volvieron al centro de la polémica luego de que trascendiera el destino de Frida, la mascota que compartían con sus tres hijas. El exjugador debió enviar a su hermano a rescatar al animal para que permaneciera en su entorno

A pesar de que el año pasado anunciaron su separación en "buenos términos" tras 14 años de relación y tres hijas en común, la paz parece haberse terminado definitivamente entre Chechu Bonelli y Darío Cvitanich. La expareja quedó envuelta en un verdadero escándalo mediático luego de que se filtrara que la modelo decidió regalar a la perra de la familia, desatando la furia del exfutbolista.

La información fue revelada por la panelista Pochi de Gossipeame durante la emisión del programa Puro Show por eltrece. Según explicó la periodista, el conflicto central gira en torno a Frida, la mascota que se había convertido en el eje de una compleja logística tras la ruptura.

El destino de "Frida" y la furia de Cvitanich

En un principio, la perrita alternaba sus días mudándose de una casa a la otra siguiendo el régimen de las hijas de la pareja. Sin embargo, debido a las complicaciones de traslado, el propio Cvitanich propuso que Frida se quedara de forma permanente en la casa de Bonelli. El argumento del exjugador era que allí la mascota estaría más acompañada, dado que la vivienda contaba con mayor asistencia de personal.

El escándalo estalló cuando el exfutbolista descubrió de manera imprevista que Chechu Bonelli había decidido regalar a la perra a una de las empleadas de la casa, presuntamente para priorizar su rutina laboral y personal, aun cuando la convivencia diaria con el animal se le hacía inviable.

Al enterarse de la situación, la reacción de Cvitanich fue de total sorpresa e indignación. Para evitar que el animal quedara en manos de personas ajenas a su círculo, el ex Banfield y Boca tomó una drástica decisión:

"Le pidió a uno de sus hermanos que viniera desde la localidad de Baradero a buscar a la perra para que se quede en su entorno y no con un extraño. Finalmente, Frida quedó en la familia Cvitanich", detalló la panelista del programa de espectáculos.

Una tensa relación post-divorcio

Este episodio expone el costado más complejo del acuerdo familiar, especialmente por el impacto emocional en las tres hijas de la pareja, quienes estaban sumamente encariñadas con el animal. La panelista remarcó el contraste en la actitud de los protagonistas, señalando que Cvitanich mantiene un importante esfuerzo financiero para la asistencia logística de su exesposa. El exfutbolista alquila una propiedad en Nordelta y, a pesar de no tener personal permanente allí, financia los sueldos de dos empleadas mensuales para que Bonelli tenga ayuda constante en su hogar, incluso en las semanas en que las niñas están con él.

Por otra parte, en el programa se ventilaron otros detalles de la tensa convivencia actual. Trascendió que la modelo suele incluir al exdeportista en los grupos de padres del colegio para los cumpleaños escolares, exigiéndole que se involucre activamente en la organización y el pago de los regalos. "Va por todo lo económico, porque sabe que es lo único que le puede dar una estabilidad", analizaron en el ciclo televisivo.

Actualmente, ambos intentan rehacer sus vidas con un vínculo estrictamente limitado a la crianza de sus hijas. Bonelli admitió recientemente en una entrevista que la ruptura le dolió de forma profunda y que mantiene una relación fría y distante con su ex. En el plano sentimental, Cvitanich se encuentra en pareja con la modelo y empresaria Ivana Figueiras, mientras que Bonelli viene de mantener un breve romance con el polista Facundo Pieres.

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