Cayó un poderoso narco de Comodoro en un operativo donde secuestraron 36 kilos de cocaína y descubrieron conexiones con la Patagonia
Una investigación federal que comenzó siguiendo el presunto envío de drogas hacia el sur del país terminó con cinco detenidos y 36,629 kilos de cocaína secuestrados en el conurbano bonaerense. Entre los arrestados aparece un joven de apenas 26 años oriundo de Comodoro Rivadavia, señalado por fuentes de la investigación como uno de los narcotraficantes de mayor peso dentro del grupo. La estructura investigada tendría además vínculos con el sur argentino y Chile.
Una reunión en un shopping, semanas de seguimientos, teléfonos intervenidos, vehículos rastreados mediante GPS, vigilancia con drones y finalmente una persecución que incluyó disparos permitieron descubrir una trama de narcotráfico que tiene una conexión directa con Comodoro Rivadavia.
El procedimiento terminó con cinco personas detenidas, seis allanamientos y el secuestro de exactamente 36,629 kilos de cocaína, además de vehículos, teléfonos celulares, dinero y municiones.
Pero detrás de los más de 36 kilos aparece un dato particularmente importante para la Patagonia: la investigación había comenzado precisamente a partir de información sobre una organización que presuntamente trasladaba estupefacientes hacia el sur del país.
Y entre los detenidos aparece un joven oriundo de Comodoro Rivadavia al que fuentes vinculadas a la pesquisa ubican entre los hombres importantes de la estructura.
Todo comenzó con una información sobre droga enviada al sur
La causa se inició el 1° de julio de 2026.
Según reconstruyó Primer Plano Online a partir de fuentes de la investigación, una persona se presentó ante la División Operativa de Ejecución de Capturas de la Policía Bonaerense, con sede en Haedo, y aportó información sobre un hombre conocido como "Lalo".
El dato que entregó era particularmente significativo: aseguró que ese hombre se dedicaba al transporte y comercialización de estupefacientes con destino al sur del país.
A partir de esa información intervino la Fiscalía Federal N°1 de Morón, encabezada por el fiscal Sebastián Basso.
El expediente quedó bajo supervisión del juez Jorge Ernesto Rodríguez, titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón.
La investigación fue avanzando durante más de un mes.
Los detectives realizaron tareas de inteligencia y vigilancia, seguimientos y escuchas telefónicas. También recurrieron a dispositivos de rastreo satelital colocados sobre vehículos investigados y utilizaron drones para observar determinados movimientos.
Infobae aportó posteriormente otro elemento que profundiza la conexión patagónica.
Según fuentes consultadas por ese medio, uno de los narcotraficantes investigados tendría vínculos y asociados en el sur argentino y en Chile.
La hipótesis que manejaban los investigadores apuntaba al movimiento de importantes cargamentos de cocaína y marihuana provenientes del norte argentino y países limítrofes.
La Patagonia, por lo tanto, aparece en la investigación mucho antes de producirse las detenciones.
Una organización con narcotraficantes de peso
Los investigadores fueron reconstruyendo durante las semanas siguientes las relaciones entre diferentes sospechosos.
Uno de los nombres que aparece en la causa es el de Eduardo Humberto Gallo, de aproximadamente 61 años.
Gallo tiene una extensa historia vinculada al narcotráfico y protagonizó años atrás un episodio que tuvo repercusión nacional: en 2013 se fugó del Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza.
Infobae señala además que tanto el principal investigado como Gallo eran muy requeridos por la Justicia Federal del sur argentino, principalmente de Comodoro Rivadavia.
Ese dato debe distinguirse de la situación del joven comodorense que posteriormente fue detenido: hasta el momento no existe información pública que permita afirmar que ese muchacho tuviera personalmente un pedido de captura de la Justicia Federal de Comodoro.
Una reunión en un shopping puso a la banda bajo la lupa
A comienzos de agosto apareció información sobre un posible movimiento importante de droga.
El martes 4 de agosto los efectivos comenzaron a seguir un Volkswagen Polo que estaba dentro de la investigación.
El vehículo se desplazó hasta el Plaza Oeste Shopping, en Morón.
Allí se produjo un encuentro con los ocupantes de un Audi en el que viajaban otras tres personas.
Según reconstruyeron los investigadores, los hombres permanecieron varias horas juntos y también habrían comido en una pizzería cercana.
Los investigadores sospechaban que estaban ante una reunión de buena parte de la estructura que venían siguiendo.
Después del encuentro, ambos vehículos comenzaron a desplazarse hacia Villa Luzuriaga.
La Policía tenía instrucciones de no perderlos de vista.
Los sospechosos pasaron por una vivienda ubicada sobre la calle Garibaldi, entre Mocoretá y Colonia, donde los investigadores creen que realizaron una maniobra vinculada con el cargamento.
Poco después comenzó el operativo para detenerlos.
El hombre de Comodoro: tiene apenas 26 años y lo señalan como un narco pesado
Fue durante la interceptación del Audi cuando apareció la conexión más directa con Comodoro Rivadavia.
En el vehículo viajaban tres personas.
Su conductor tiene 26 años y es oriundo de Comodoro Rivadavia.
Pero no se trataba, según las fuentes citadas por Infobae, de un acompañante circunstancial.
Los investigadores lo describieron como uno de los narcotraficantes más importantes entre los hombres que estaban siguiendo.
Su identidad no fue difundida públicamente.
En el mismo vehículo viajaba además un ciudadano dominicano de 31 años que, según la investigación, también era requerido por la Justicia.
El Audi fue interceptado en la zona de Don Bosco y Colombia.
Dentro del automóvil no había cocaína.
Este punto resulta importante: los más de 36 kilos mencionados en el operativo no estaban en poder directo del joven de Comodoro, sino que fueron encontrados posteriormente en otro vehículo y en una propiedad vinculada con la organización.
La participación concreta del comodorense, sus contactos y el papel que cumplía dentro de la estructura son ahora algunos de los interrogantes que deberá determinar el expediente.
Tampoco está establecido públicamente que la cocaína encontrada tuviera como destino final Comodoro Rivadavia.
Sin embargo, la combinación de elementos resulta relevante: la investigación se originó por información sobre traslado de droga hacia el sur, las fuentes hablan de conexiones con el sur argentino y Chile y uno de los detenidos señalados como de peso dentro del grupo es oriundo de Comodoro.
Una persecución a los tiros
Mientras la Policía conseguía detener al Audi, el Volkswagen Polo intentó escapar.
La situación se volvió violenta.
De acuerdo con la reconstrucción publicada por Infobae, durante la persecución los ocupantes del Polo exhibieron armas de fuego para intimidar a los policías.
Los efectivos respondieron con disparos.
Durante la fuga, los sospechosos habrían descartado las armas.
Finalmente el vehículo fue alcanzado en la intersección de Guido Spano y Ambato, en Villa Luzuriaga.
Los ocupantes intentaron escapar a pie.
Uno de ellos era Eduardo Humberto Gallo.
El conductor resultó herido de bala a la altura del omóplato y en uno de sus brazos.
Entonces comenzó a aparecer la droga.
20 panes de cocaína dentro del Polo
Cuando los policías revisaron el Volkswagen encontraron dentro del baúl una bolsa que contenía 20 panes compactos de cocaína.
Los paquetes llevaban grabadas en bajorrelieve las letras "ST".
El cargamento pesaba aproximadamente 22 kilos.
Pero todavía faltaba una parte importante del operativo.
Los investigadores habían observado que antes de ser interceptados los hombres habían pasado por una vivienda vinculada con uno de los ocupantes del Audi.
La Justicia autorizó el allanamiento.
Y allí apareció más cocaína.
Otros 15 ladrillos debajo de una mesa
En esa propiedad fueron encontrados otros 15 ladrillos de cocaína, ocultos debajo de una mesa.
El pesaje determinó que contenían 14,640 kilos.
En la misma vivienda también fueron incautadas 150 municiones calibre 9 milímetros.
Al sumar la droga encontrada en los diferentes procedimientos, el resultado final fue de 36,629 kilogramos de cocaína.
La Justicia ordenó además seis allanamientos simultáneos sobre inmuebles relacionados con las personas investigadas.
Los cinco detenidos quedaron a disposición del Juzgado Federal N°2 de Morón, Secretaría N°5, a cargo de Lorena Reynoso.
La investigación apunta al presunto tráfico de estupefacientes bajo la modalidad de transporte, agravado por la participación de más de tres personas.
El misterioso sello "W"
Una parte de la cocaína encontrada presentaba además una particularidad.
Sobre algunos de los ladrillos estaba impresa una letra "W".
El símbolo llamó inmediatamente la atención porque tiene antecedentes dentro de investigaciones de narcotráfico de gran escala.
Infobae recordó que ese sello estuvo históricamente relacionado con Wilson Maldonado Balderrama, conocido como "el magnate de la cocaína", un empresario boliviano señalado durante años como uno de los principales proveedores de cocaína de la región.
Balderrama fue vinculado con importantes estructuras de producción de droga en Bolivia y con mecanismos de ingreso de cocaína a la Argentina.
Su organización fue golpeada en 2016 por el operativo denominado "Febrero Blanco".
Después de permanecer prófugo durante años, Balderrama fue detenido por Interpol en 2021 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
La Justicia argentina continúa esperando su extradición.
La aparición nuevamente de una "W" no demuestra por sí misma que los panes secuestrados ahora pertenezcan a aquella misma organización.
El origen del cargamento es precisamente uno de los puntos que deberá determinar la investigación.
¿Qué papel tenía la Patagonia?
Es probablemente el interrogante más importante que deja la causa para Comodoro Rivadavia.
Por ahora, no está probado públicamente que los 36 kilos de cocaína fueran a ser trasladados a Comodoro.
Tampoco puede afirmarse que la ciudad funcionara como centro de distribución de la organización.
Pero hay hechos concretos que justifican que la pista patagónica sea investigada.
La causa nació después de una denuncia sobre transporte de estupefacientes hacia el sur del país.
Posteriormente, fuentes de la investigación señalaron que uno de los principales narcotraficantes bajo seguimiento mantenía vínculos y asociados en el sur argentino y en Chile.
Otros investigados eran requeridos por la Justicia Federal del sur, principalmente por Comodoro Rivadavia.
Y cuando finalmente se produjo el operativo apareció entre los detenidos un joven de 26 años nacido en Comodoro, señalado como uno de los narcotraficantes de peso del grupo.
La Justicia buscará ahora determinar cuál era exactamente su función.
Los celulares pueden revelar el resto de la estructura
Una de las pruebas más importantes todavía debe ser analizada.
Los investigadores secuestraron los teléfonos celulares utilizados por los detenidos.
Su apertura puede permitir reconstruir contactos, conversaciones, movimientos, proveedores, compradores y posibles cómplices que hasta ahora permanecen fuera del expediente.
También resta establecer dos cuestiones fundamentales: de dónde provenían exactamente los 36,629 kilos de cocaína y cuál era su destino final.
Esas respuestas serán particularmente importantes para determinar hasta dónde llegaba realmente la pata patagónica de la organización.
Porque detrás del enorme cargamento descubierto en Buenos Aires quedó expuesta una conexión que toca directamente a Comodoro Rivadavia: un joven de la ciudad, de apenas 26 años, aparece detenido en una estructura investigada por mover droga hacia el sur y cuyos contactos podrían extenderse incluso hasta Chile.
La investigación recién comienza a revelar hasta dónde llegaba la red.


