Crisis

Chubut bajo Milei: cerraron más de 700 empresas y se perdieron más de 13.700 puestos de trabajo

En el Día de la Industria, los números exponen el deterioro productivo de Chubut: la caída de empleadores casi duplica el promedio nacional y se aceleró durante el último año. Mientras las pymes desaparecen del registro, las grandes empresas (principalmente vinculadas al petróleo) concentran la destrucción del empleo.

Este 2 de septiembre, Día de la Industria Argentina, encuentra a Chubut atravesando una de las mayores contracciones empresariales y laborales del país. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, la provincia pasó de 7.753 a 7.039 empleadores privados con al menos un trabajador declarado. Son 714 menos, una caída del 9,2%, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

La estadística no permite afirmar que las 714 empresas hayan dejado de existir jurídicamente: registra empleadores que dejaron de tener trabajadores formalmente declarados. Pero el resultado económico es igualmente contundente: hoy existen 714 empresas privadas menos generando empleo registrado en Chubut.

Una caída que se acelera

El dato más preocupante es que la pérdida no quedó concentrada en el comienzo del gobierno de Javier Milei. De los 714 empleadores que desaparecieron del registro desde noviembre de 2023, 438 se perdieron solamente entre mayo de 2025 y mayo de 2026. Esto significa que más del 61% de toda la contracción ocurrió durante los últimos doce meses. Lejos de frenarse con la anunciada estabilización económica, la desaparición de empleadores se aceleró.

Durante el último año, Chubut perdió el 5,9% de sus empresas empleadoras, mientras que el promedio nacional cayó un 3,3%. En el acumulado desde noviembre de 2023, la provincia retrocedió un 9,2%, frente al 6% del país. El contraste regional también resulta difícil de ignorar. Neuquén, la otra gran provincia petrolera patagónica, fue la única jurisdicción que aumentó su cantidad de empleadores: sumó 148 desde noviembre de 2023, un crecimiento del 1,7%, y agregó otros 13 en la comparación interanual. Mientras Vaca Muerta continúa concentrando inversiones, empresas y trabajadores, Chubut pierde actividad alrededor de sus yacimientos convencionales.

La Provincia contuvo el golpe, pero no pudo detenerlo

El Gobierno de Ignacio Torres no permaneció inmóvil frente a la crisis. La gestión provincial impulsó líneas de financiamiento junto al Consejo Federal de Inversiones, creó el programa Chubut Emprende, promovió herramientas de capacitación e inserción laboral y buscó sostener el diálogo con empresas y cámaras productivas.

Estas políticas funcionaron como instrumentos de contención y probablemente evitaron un daño todavía mayor. No es posible calcular con precisión cuántos cierres o despidos fueron impedidos, pero resulta razonable sostener que, sin la intervención provincial, el impacto habría sido más profundo.

Sin embargo, los resultados también demuestran que esas herramientas no alcanzaron para revertir la caída. La Provincia puede facilitar créditos, acompañar emprendimientos y negociar con empresas, pero no controla el tipo de cambio, la apertura importadora, la política nacional de obra pública ni las principales decisiones macroeconómicas y energéticas. La gestión de Torres debe profundizar y transparentar sus políticas productivas, pero no puede compensar por sí sola la magnitud del embate nacional.

Más de 13.700 puestos de trabajo perdidos

El retroceso empresarial llegó acompañado de una fuerte destrucción laboral. Según el Centro de Economía Política Argentina, Chubut pasó de 166.176 trabajadores registrados en noviembre de 2023 a 152.435 en mayo de 2026. La diferencia es de 13.741 puestos de trabajo, una caída del 8,3%.

La explotación de minas y canteras -categoría que incluye la actividad petrolera- encabezó la pérdida con 3.327 trabajadores menos. La construcción eliminó 2.734 empleos; transporte y almacenamiento, 1.204; la industria manufacturera, 1.193; y el comercio, 1.170. La construcción perdió el 28,3% de sus trabajadores registrados y la actividad minera y petrolera cayó un 27,3%. Son dos sectores centrales para la economía chubutense y para la extensa cadena de proveedores, transportistas, comercios y servicios que depende de ellos.

Las pymes cierran, las grandes despiden

El tamaño de las empresas permite comprender mejor lo ocurrido. En la medición de CEPA, Chubut perdió 687 empleadores de hasta 500 trabajadores, mientras que sumó cuatro empresas de más de 500 empleados. El saldo neto fue de 683 empleadores menos. Pero la distribución de los puestos destruidos fue exactamente inversa.

Las empresas de hasta 500 trabajadores perdieron 2.889 empleos, una reducción del 3,2%. Las grandes compañías eliminaron 10.852 puestos, una caída del 14,1%. En otras palabras: las pymes explican prácticamente toda la desaparición de empleadores, pero las grandes empresas concentran el 79% del empleo perdido. En Chubut, las pymes cierran y las grandes -con el petróleo como principal protagonista- despiden.

Una industria que no logra recuperarse

El escenario provincial forma parte de una contracción nacional. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el país perdió más de 30.000 empleadores y 411.613 puestos registrados. La industria manufacturera encabezó la destrucción laboral, con 97.312 empleos menos.

El INDEC registró un repunte industrial del 2% interanual en junio, pero el primer semestre de 2026 terminó con una caída acumulada del 2,2%. Además, la industria utilizó solamente el 59,1% de su capacidad instalada: más del 40% de la capacidad productiva permaneció ociosa.

La propia Unión Industrial Argentina llega a este 2 de septiembre con números en rojo. La entidad calcula que durante el último año se perdieron 52.000 empleos industriales directos y 91.000 si se incorporan los indirectos. También proyecta que la reducción podría alcanzar los 105.000 puestos hacia fin de año y advierte que la actividad permanece aproximadamente un 14% por debajo del máximo de 2017. 

El acto de la UIA reunirá a unos 200 industriales en la planta de ELEA Phoenix, en Malvinas Argentinas. Luis Caputo no asistirá y la representación política del Gobierno quedará principalmente en manos de Diego Santilli.

De las promesas de Milei a la realidad

En el Día de la Industria de 2024, Milei habló ante la UIA de "un sector industrial, adicto al Estado", afirmó que los empresarios habían tenido "décadas de cazar en el zoológico" y celebró: "eliminamos todos los controles discrecionales para importar".

Dos años después, la apertura comercial, la caída del consumo, la paralización de la obra pública y el retroceso de actividades estratégicas conviven con menos empresas, menor producción y miles de trabajadores expulsados del empleo formal.

El Gobierno nacional podrá exhibir la desaceleración inflacionaria y el equilibrio fiscal, pero ninguna estabilización puede considerarse exitosa si se consigue debilitando el aparato productivo. Ordenar las cuentas mientras desaparecen empleadores y salarios no constituye desarrollo: es estabilidad con recesión para quienes producen y trabajan.

Este Día de la Industria deja una postal incómoda para la Casa Rosada: Chubut tiene 714 empleadores privados menos, perdió 13.741 puestos registrados y sufrió durante el último año la parte más acelerada del deterioro.

La inflación puede bajar y las cuentas fiscales pueden cerrar. Pero si al mismo tiempo cierran las pymes, las grandes empresas despiden y las provincias productoras pierden trabajadores, el costo de ese orden termina pagándolo el interior del país.

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