"Es un retroceso de 100 años": fuerte rechazo del Colegio de Psicólogos de Chubut a la reforma de Salud Mental

Vanessa Marín, presidenta de la entidad provincial, cuestionó en ABC Radio la iniciativa que obtuvo media sanción en el Senado. Advirtió sobre posibles restricciones a los derechos de los pacientes, cambios en las internaciones involuntarias y la exclusión de usuarios y familiares de los organismos de control. Anticipó que pedirán a los diputados que no acompañen el proyecto.

La reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, que obtuvo media sanción en el Senado, generó un fuerte rechazo del Colegio de Psicólogos de Chubut. Desde la entidad consideran que los cambios propuestos podrían representar un retroceso en materia de derechos y advierten que no resolverán las principales dificultades que atraviesa actualmente el sistema de atención.

En diálogo con ABC Radio, Vanessa Marín, presidenta del Colegio de Psicólogos de la provincia, explicó los principales cuestionamientos al proyecto y confirmó que continuarán trabajando con legisladores nacionales para intentar modificar o frenar su aprobación.

La profesional sostuvo que la legislación vigente se construyó sobre principios de derechos humanos y autonomía de las personas, y que algunos de esos avances podrían verse comprometidos con la reforma.

 "Vuelve un modelo tutelar"

Uno de los principales cuestionamientos de Marín está relacionado con las modificaciones propuestas para las internaciones involuntarias.

Según explicó, la ley vigente contempla los principios de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, especialmente el respeto por la autonomía y las decisiones sobre el proyecto de vida.

"La ley contemplaba la adhesión a la Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad, que protegía la autonomía progresiva de las personas", señaló.

En ese sentido, advirtió que las modificaciones previstas podrían afectar esas garantías.

"Vuelve un modelo tutelar cuando no deja a la persona que decida por sí misma", expresó al cuestionar la ampliación de las posibilidades de internación involuntaria.

Desde el Colegio consideran que cualquier modificación debería garantizar el respeto de los derechos individuales y contemplar mecanismos adecuados de evaluación y atención.

 Preocupación por la creación de nuevas instituciones especializadas

Otro de los puntos que generó cuestionamientos es la posibilidad de habilitar establecimientos especializados para la atención de personas con padecimientos de salud mental.

Marín sostuvo que esta modificación podría implicar un regreso a modelos institucionales que la legislación vigente buscó superar.

"Autoriza una especie de creación de nuevos monovalentes, que serían algo así como instituciones especializadas. No usan la palabra manicomios porque sería demasiado evidente", manifestó.

También expresó preocupación por la posibilidad de que estos cambios favorezcan intereses privados, aunque aclaró que se trata de una inquietud vinculada con la implementación futura del proyecto.

 Dudas sobre la atención y las evaluaciones a distancia

La presidenta del Colegio también cuestionó las condiciones en las que podrían realizarse determinadas evaluaciones psiquiátricas.

En particular, planteó interrogantes sobre la posibilidad de que un profesional intervenga de manera remota cuando no haya un psiquiatra disponible presencialmente.

"¿Cómo la va a evaluar? ¿A través de una pantalla sin interacción con el equipo que esté tratando o que reciba a esa persona?", preguntó.

Para Marín, estas situaciones requieren definiciones claras sobre los equipos interdisciplinarios, los procedimientos de evaluación y las responsabilidades profesionales.

Además, señaló que el proyecto no establece con suficiente claridad cómo se financiarán las nuevas obligaciones.

Según su interpretación, gran parte de la implementación podría quedar a cargo de las provincias.

 "No vamos a poder escuchar la voz de familiares y usuarios"

Otro de los aspectos cuestionados por la entidad es la modificación en la integración del Órgano de Revisión de Salud Mental.

Marín afirmó que la reforma excluiría la representación de organizaciones de usuarios y familiares, así como la participación de organismos de derechos humanos.

"Nosotros vamos a tener quizá como colegio representación en esa mesa, pero no vamos a poder escuchar la voz de familiares y usuarios", advirtió.

La profesional consideró que esa participación resulta fundamental para evaluar cómo funcionan las políticas públicas y conocer las experiencias de quienes utilizan los servicios de salud mental.

También sostuvo que estas modificaciones podrían entrar en contradicción con los principios de participación establecidos por la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

 El reclamo que llevarán a Diputados

Marín reconoció que el proyecto recibió modificaciones respecto de su versión inicial, presentada en abril, pero consideró que los cambios todavía resultan insuficientes.

También cuestionó que se hayan introducido modificaciones hasta momentos cercanos a su tratamiento legislativo.

"Le vamos a pedir a los diputados que no apoyen esta reforma tal cual está", anticipó.

La presidenta del Colegio confirmó que ya mantuvieron conversaciones con senadores y que ahora buscarán trasladar sus planteos a la Cámara de Diputados.

"Vamos a continuar en toda la Argentina trabajando con los diputados para manifestar los puntos en los cuales no coincidimos y rechazamos absolutamente esta reforma", afirmó.

Finalmente, remarcó que desde el Colegio de Psicólogos de Chubut continuarán reclamando la implementación plena de la legislación vigente, con recursos y dispositivos adecuados para garantizar la atención de las personas.

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