Comodoro Rivadavia

Preocupa el aumento de bebés que nacen expuestos al consumo de drogas en Comodoro: los casos pasaron del 2% al 7%

La jefa de Neonatología del Hospital Regional, Elena Acosta, advirtió que crecieron los casos de recién nacidos expuestos al consumo de sustancias durante el embarazo. Alertó sobre las consecuencias para la salud y pidió reforzar la prevención y los controles prenatales.

La jefa del servicio de Neonatología del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, Elena Acosta, expresó su preocupación por el incremento de bebés que nacen expuestos al consumo de sustancias durante el embarazo. En diálogo con ABC Diario, indicó que los casos registrados en el hospital pasaron del 2% el año pasado al 7% en lo que va de 2026.

"Es una situación preocupante porque va en aumento el consumo de sustancias durante el embarazo", afirmó la especialista, quien explicó que esta problemática genera graves consecuencias tanto para las madres como para los recién nacidos.

Acosta señaló que el consumo de tabaco, alcohol, cocaína y marihuana durante la gestación puede provocar complicaciones desde el embarazo hasta la adolescencia del niño.

"El consumo de sustancias produce muchas consecuencias en el embarazo, en el recién nacido, en la niñez y en la adolescencia de ese bebé", sostuvo.

Entre las complicaciones para las embarazadas mencionó infartos, hipertensión y convulsiones. En tanto, explicó que los bebés pueden nacer con bajo peso, retraso del crecimiento, sufrir partos prematuros o incluso abortos espontáneos.

Las consecuencias en los recién nacidos

La médica explicó que muchos de estos bebés requieren internación en Neonatología debido a las complicaciones que presentan al nacer.

"Pueden tener compromiso del sistema nervioso central con llanto continuo, temblores y convulsiones. También pueden presentar dificultad respiratoria, problemas para regular la temperatura corporal y trastornos digestivos", detalló.

Además, advirtió que las consecuencias no terminan en el período neonatal.

"A nivel del sistema nervioso central van a tener alteraciones en el neurodesarrollo. Son niños que pueden tener dificultades en el aprendizaje, en la escuela y no alcanzar las pautas normales del desarrollo", explicó.

Cómo actúa el Hospital Regional

Acosta indicó que, cuando una embarazada llega con sospecha de consumo de sustancias, el hospital realiza estudios toxicológicos, principalmente mediante análisis de orina.

"También se puede tomar en meconio del bebé o en pelo y uñas, pero lo más común y lo más rápido son los tóxicos en orina", explicó.

Cuando los análisis resultan positivos, tanto en la madre como en el recién nacido, el bebé permanece bajo observación para detectar un posible síndrome de abstinencia.

"Puede estar internado en Neonatología o, dependiendo de la situación, permanecer con la mamá. Lo que sí se suspende momentáneamente la lactancia materna porque las sustancias también atraviesan la leche", indicó.

La observación suele extenderse entre tres días y una semana, de acuerdo con la evolución de cada paciente.

La importancia de la prevención

Para la especialista, la principal herramienta es detectar tempranamente a las embarazadas con consumos problemáticos.

"Lo ideal es captar a aquellas madres vulnerables en los controles prenatales para detectar si tienen problemas de adicción", afirmó.

En ese sentido, consideró fundamental fortalecer las acciones preventivas.

"Lo principal es hacer prevención con charlas o utilizando las redes sociales, sobre todo en las escuelas primarias y secundarias, para explicar realmente las consecuencias, porque muchos no saben el impacto que puede tener el consumo durante el embarazo y en el recién nacido", expresó.

Un abordaje integral y sin estigmatizar

Acosta explicó que, si bien los casos continúan siendo más frecuentes en madres adolescentes, actualmente también se observan en mujeres adultas con problemas de consumo.

Por ese motivo, señaló que el abordaje debe involucrar a distintas áreas.

"Hay que ver no solamente la situación de la mamá, sino también el entorno familiar y social. Muchas veces son madres que sufren violencia, por eso hay que trabajar en conjunto", sostuvo.

Además, remarcó la necesidad de evitar la estigmatización.

"El enfoque debe ser no punitivo, es decir, no culpar a esa mamá para que pueda confiar en el sistema de salud y podamos abordar su problema", afirmó.

El tabaco y el alcohol también representan un riesgo

La jefa de Neonatología pidió no centrar la atención únicamente en la cocaína o la marihuana y recordó que el tabaco y el alcohol también generan consecuencias graves.

Explicó que el tabaquismo durante el embarazo puede provocar bajo peso al nacer, retraso del crecimiento y aumentar el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.

"Es muy importante no fumar durante el embarazo, tampoco durante la lactancia ni en el ambiente donde se cría el bebé", remarcó.

Respecto del alcohol, advirtió que puede provocar el síndrome de alcohol fetal, una enfermedad que ocasiona malformaciones cerebrales, cardíacas e intestinales.

"Uno pone el foco en la cocaína o la marihuana, pero el alcohol y el tabaco también producen consecuencias muy importantes para el bebé", concluyó.

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