Preocupación por chinches en la Escuela 143: un padre decidió no enviar a su hijo hasta que se resuelva el problema
Maximiliano, padre de un alumno, expresó su preocupación por la presencia de chinches y aseguró que el establecimiento ya fue fumigado en tres oportunidades. Señaló que las actividades no fueron suspendidas, pero decidió no enviar a su hijo a clases.
Entrevista de ABC Diario a Maximiliano, padre de un alumno de la Escuela 143, por el reclamo ante la presencia de chinches en el establecimiento.
La presencia de chinches en la Escuela 143 generó preocupación entre las familias. Maximiliano, padre de uno de los alumnos, habló con ABC Diario y explicó que su principal inquietud pasa por la salud de los chicos y la posibilidad de que la plaga llegue a los hogares.
"Y la verdad que sí, bastante preocupado por el tema de la salud de los nenes más que nada y obviamente la salud de la familia porque son plagas que se propagan", expresó.
El padre señaló que una persona podría trasladar chinches sin advertirlo y generar el problema en otro lugar. Por este motivo, consideró necesario encontrar una solución.
Qué dijo sobre la respuesta de la escuela
Maximiliano aclaró que no tiene cuestionamientos hacia las autoridades de la institución y destacó el trabajo del equipo directivo.
"Yo gracias a Dios, no tengo nada que decir del equipo directivo porque la verdad que se maneja muy bien", sostuvo.
Según explicó, entiende que los directivos deben cumplir órdenes de sus superiores, aunque planteó que también deberían considerarse las propuestas de los padres que buscan colaborar para solucionar la situación.
Además, manifestó dudas respecto de las fumigaciones realizadas y aseguró que, si recuerda correctamente, ya se llevaron adelante tres intervenciones en el establecimiento.
"Y si mal no recuerdo, tres veces ya", respondió al ser consultado sobre la cantidad de fumigaciones.
Decidió no mandar a su hijo a clases
Maximiliano indicó que, hasta el momento de la entrevista, las actividades no habían sido suspendidas. Sin embargo, tomó la decisión de que su hijo no asista.
"Por el momento no la suspendieron, pero bueno, yo por lo menos a mi hijo no lo traje y no lo voy a mandar", afirmó.
Explicó que una de sus preocupaciones es que las chinches puedan trasladarse desde la escuela hasta su vivienda y que luego deba afrontar una fumigación y el reemplazo de elementos de su hogar.
El padre también consideró que, si se conoce qué familias podrían estar atravesando una situación similar, sería importante hablar con ellas para intentar abordar el problema, remarcando que tener chinches puede ocurrirle a cualquier persona.
"Acá lo que está es la salud de los nenes, que en este caso vendría a ser lo primordial", manifestó.
Finalmente, aseguró que acompañará al equipo directivo para conocer cómo continuará el abordaje de la situación, aunque ratificó su decisión respecto de la asistencia de su hijo: "Pero yo no voy a mandar a mi hijo al colegio".









