Santa Cruz: sigue la búsqueda de los dos chicos de 10 y 12 años que habrían intentado cruzar el río caminando

Los hermanos desaparecieron el domingo en Palermo Aike, cerca de Río Gallegos. El subjefe de la Policía explicó que habían atravesado un sector bajo antes de llegar a una zona de pozones y fuertes corrientes. Un operativo de 120 personas participa de la búsqueda y la asistencia a las familias. El funcionario recordó que no es la primera desaparición de menores en ese lugar.

La búsqueda de dos hermanos de 10 y 12 años mantiene en vilo a Santa Cruz desde la tarde del domingo 25 de octubre. Los chicos desaparecieron en el río Gallegos, en el sector conocido como La Toma, en Palermo Aike, mientras compartían una jornada con sus familiares. Hasta la mañana de este martes 27 no se había informado su hallazgo.

El subjefe de la Policía provincial, comisario general Luis Bordón, explicó en una entrevista radial que los niños habían ingresado caminando y atravesado una parte poco profunda del río. Luego se desplazaron hacia un sector posterior del cauce, donde las curvas y bifurcaciones dificultan la visibilidad desde el lugar al que habitualmente concurren las familias.

La descripción del funcionario permite distinguir dos momentos: el paso por una zona baja y la posterior desaparición en otro sector del río. Según la reconstrucción policial, los hermanos habrían sido arrastrados por la corriente después de llegar a esa parte del cauce.

"Hay lugares donde hay pozones de hasta 17 metros de profundidad", advirtió Bordón. La referencia describe las características de la zona y no implica que se haya determinado que los niños se encuentran en uno de esos puntos.

El funcionario también señaló que la apariencia de tranquilidad del agua puede ocultar condiciones peligrosas. "Por la parte superior parece tranquilo, agua serena, pero por debajo corre una correntada importante", explicó. Esa combinación de cambios de profundidad y corrientes fuertes representa una dificultad para quienes ingresan al río y para los equipos que trabajan en la búsqueda.

El comunicado oficial del Gobierno de Santa Cruz precisó que los hermanos estaban en el agua junto a dos adolescentes de 14 y 15 años, quienes consiguieron salir. La alerta ingresó al sistema de emergencias 911 alrededor de las 16 del domingo y motivó la intervención de policías, bomberos y especialistas en rescate.

Uno de los adolescentes, de 15 años, fue trasladado al Hospital Regional Río Gallegos para una evaluación médica porque habría ingerido agua. También se dispuso acompañamiento psicológico para él y su madre. Bordón indicó que el testimonio de uno de los jóvenes permitió orientar a los rescatistas hacia el último lugar donde habían sido vistos los hermanos.

El operativo reúne a 120 personas de organismos provinciales y nacionales. Participan la Policía de Santa Cruz, Bomberos, el Grupo Especial de Rescate y Salvamento, Protección Civil, Prefectura Naval y Gendarmería, junto con personal sanitario y equipos de asistencia social. La cifra incluye tanto a quienes realizan los rastrillajes como a quienes brindan apoyo y contención a las familias.

Las tareas combinan búsqueda subacuática, drones y recorridas terrestres por las márgenes, a pie y en cuatriciclos. Los equipos inspeccionan el sector donde se perdió contacto visual con los chicos y otras áreas del cauce, de acuerdo con las características de la corriente.

La continuidad del despliegue tiene una limitación operativa: los trabajos en el agua se interrumpen durante la noche por razones de seguridad. Sandra Gordillo, subsecretaria de Protección Civil, explicó que el protocolo exige retomarlos con luz diurna. Durante las horas nocturnas se mantiene una guardia en tierra y la presencia de personal en el lugar.

Bordón recordó que no es el primer caso de desaparición de menores en esa zona. Según señaló, hace aproximadamente trece o catorce años ocurrió un episodio similar con dos niñas. El funcionario mencionó ese antecedente al advertir sobre los riesgos del cauce, aunque durante la entrevista no precisó la fecha ni otros detalles de aquel hecho.

La emergencia vuelve a poner la atención sobre un lugar utilizado para pasar el día al aire libre, pero cuyas condiciones pueden cambiar en pocos metros: de sectores bajos que permiten avanzar caminando a pozones profundos y corrientes que no se distinguen desde la superficie.

El caso quedó bajo intervención del Juzgado de Instrucción N.º 3. Mientras continúa el operativo, profesionales de Salud acompañan a los familiares de los hermanos, que esperan novedades sobre su paradero.

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