Solidaridad que abriga: Entregaron 500 porciones de guiso en las 1008 Viviendas y buscan extender una red de ayuda en Comodoro
Con el impulso de Macarena Mayorga, una terapeuta local, y el trabajo conjunto de voluntarios, vecinos y referentes barriales, se concretó la primera jornada solidaria para hacer frente a la urgencia alimentaria en los sectores más vulnerables.
En una jornada signada por el compromiso social y la empatía, este sábado el complejo habitacional de las 1008 Viviendas se convirtió en el epicentro de una movilización comunitaria sin precedentes. A través de una olla solidaria impulsada por la profesional y activista local Macarena Mayorga, se elaboraron y distribuyeron 500 porciones de guiso para las familias del sector.
La iniciativa no surge de manera aislada, sino como respuesta directa a la compleja realidad socioeconómica que atraviesan diversos puntos de la ciudad petrolera.
Escuchar la necesidad para tender puentes
Mayorga, quien es terapeuta y comenzó su labor social tras realizar sus prácticas en el barrio Estela Maris, explicó que este proyecto nació del contacto directo y la escucha activa con los vecinos en el territorio.
"Empecé a recorrer sola los barrios escuchando las necesidades de la gente, relevando dónde no llega la ayuda. Así me fui involucrando desde la psicología, pero también con iniciativas sociales. Miles de familias no tienen sus derechos básicos cubiertos", remarcó la organizadora.
Para llevar adelante esta primera gran convocatoria en las 1008 Viviendas, se articuló el trabajo con Dante, referente barrial de la zona, y se conformó un equipo de voluntarios y colaboradores. El menú principal estuvo a cargo de Rodrigo, cocinero solidario que sumó su talento en el disco de arado para garantizar un plato caliente a cientos de vecinos.
Una red colectiva que trasciende el plato de comida
El alcance de la jornada fue posible gracias a una importante cadena de donaciones que involucró a fundaciones, vecinos de distintos barrios de Comodoro Rivadavia, residentes de Rada Tilly y colaboraciones logradas a través de una colecta pública.
Más allá de cubrir la urgencia alimentaria, la jornada sirvió como un espacio de encuentro y articulación comunitaria. Según relataron los organizadores, las propias familias se acercaron no solo por el plato de comida, sino también con la inquietud de sumarse a colaborar y consultar por futuros talleres u actividades en el barrio.
El punto de partida hacia un proyecto a largo plazo
Lejos de tratarse de un hecho puntual, la meta de este equipo de trabajo es sostener y replicar estas acciones en el tiempo, extendiendo la red a otros sectores críticos de la ciudad.
Objetivo principal: Transformar la olla solidaria en un punto de partida para construir proyectos comunitarios integrales.
Próximos pasos: Continuar la articulación con organizaciones e instituciones para abordar diversas problemáticas sociales en los barrios comodorenses.
"Hoy empezamos acá, pero la idea es trasladar esta inquietud al resto de los barrios donde la necesidad urge todos los días. Queremos construir y sostener esta red comunitaria en el tiempo", concluyó Mayorga, anticipando que en las próximas semanas se darán a conocer nuevas iniciativas sociales.




