Radiografía de Austria: El "laboratorio" de Rangnick que amenaza a la Scaloneta
La "Albiceleste" disputa un partido de alta intensidad por el liderazgo del grupo. El conjunto europeo planta bandera con su conocida presión alta y juego vertical, obligando al equipo de Scaloni a jugar con máxima concentración.
La pelota ya rueda en el campo de juego y las cartas están sobre la mesa. La Selección Argentina disputa un compromiso crucial ante Austria, un rival que no vino a especular y que comparte la cima del grupo tras su sólido debut (3-1 a Jordania). En los primeros minutos, se nota exactamente lo que Lionel Scaloni había advertido en la previa: un oponente con "muy buenos jugadores, presión alta y juego vertical" que busca discutirle el protagonismo a los campeones.
La propuesta austríaca: Asfixia y transiciones a mil por hora
Desde el pitazo inicial, el sello de Ralf Rangnick quedó en evidencia. El entrenador austríaco plantó a su equipo bajo tres mandamientos estrictos que ya se sufren en la cancha: recuperar rápido, atacar de forma vertical y no dejar respirar a la línea de volantes argentina.
Para sostener este ritmo frenético, el conjunto europeo apoya su juego en tres pilares que la Albiceleste debe vigilar de cerca:
Un mediocampo de élite: La batalla central es feroz. Marcel Sabitzer maneja los hilos y aporta llegada, mientras que Konrad Laimer, junto a Schlager y Seiwald, muerden en cada salida, intentando que Argentina no pueda trasladar con comodidad.
Liderazgo y juego largo: Desde el fondo, David Alaba actúa como el faro defensivo y emocional. El hombre del Real Madrid ya busca romper líneas con pases largos quirúrgicos para habilitar a sus delanteros. Lo acompañan Kevin Danso y Stefan Posch, este último jugando con una máscara protectora en su rostro.
Peligro en el área y juego aéreo: Arriba, el inoxidable Marko Arnautovic (37 años) es la principal referencia de peligro, secundado por la velocidad de Romano Schmid y Christoph Baumgartner. Además, cada tiro libre o córner a favor de Austria es una alarma debido a su gran porte físico.
La estrategia argentina: Paciencia para lastimar en las grietas
A pesar del ímpetu y la propuesta ultraofensiva de Austria, el partido también empieza a mostrar las fisuras del rival. Al adelantar tanto sus líneas para presionar, el equipo europeo está dejando espacios muy tentadores a la espalda de sus mediocampistas.
Ese es el territorio que la Scaloneta debe colonizar. La clave de los dirigidos por Scaloni pasa por no contagiarse del ritmo de "ida y vuelta" que intentan imponer los austríacos. Mover la pelota con paciencia, dormir el balón cuando sea necesario y encontrar entrelíneas a Lionel Messi -que llega dulce tras su hat-trick en el debut- es la llave para desarticular la primera línea de presión y quedar de cara al arco rival.
Se está jugando un auténtico ajedrez táctico, pero disputado a mil revoluciones por hora. Austria demuestra que tiene argumentos para complicar, pero Argentina tiene la jerarquía para destrabarlo.

