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Trump volvió a desafiar a Irán y afirmó que el estrecho de Ormuz es "territorio estadounidense"

El presidente de Estados Unidos aseguró que considera al estrecho de Ormuz como territorio de su país y afirmó que Washington tiene el "control total" de la zona. La declaración se produjo en medio de la guerra con Irán, la interrupción del tráfico marítimo y una creciente tensión por una de las principales rutas energéticas del mundo. Teherán rechazó las afirmaciones y sostuvo que el mandatario estadounidense no puede atribuirse la soberanía sobre el estratégico paso marítimo.

 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión con Irán al afirmar que considera al estrecho de Ormuz como "territorio estadounidense". La declaración fue realizada durante un acto de campaña en Myrtle Beach, Carolina del Sur, en medio del conflicto que enfrenta a Washington y Teherán.

"Considero el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense en este momento. Es territorio estadounidense", afirmó Trump, quien además sostuvo que Estados Unidos tiene el "control total" de la región.

Las declaraciones representan una nueva escalada retórica alrededor de un paso marítimo considerado estratégico para el comercio mundial y, especialmente, para el transporte de petróleo y gas.

La afirmación de Trump no fue un hecho aislado. El mandatario ya había anticipado el 14 de agosto que pretendía declarar al estrecho de Ormuz como territorio estadounidense una vez que terminara la guerra con Irán.

En aquella oportunidad, Trump había asegurado que lo haría "pronto" y había relacionado esa posibilidad con el bloqueo estadounidense sobre el tráfico marítimo de la zona.

Ahora fue un paso más allá al sostener que, desde su perspectiva, Ormuz ya debe ser considerado territorio de Estados Unidos.

Trump también aseguró que Washington tiene el control de toda la región vinculada al estrecho y sostuvo que ningún barco puede atravesarla sin autorización estadounidense. Sin embargo, esas afirmaciones son rechazadas por Irán, que mantiene una posición completamente opuesta sobre quién controla el estratégico corredor.

Las autoridades iraníes respondieron rápidamente a las afirmaciones del presidente estadounidense.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, calificó los dichos de Trump como una expresión alejada de la realidad y sostuvo que las circunstancias terminarán demostrando quién tiene efectivamente capacidad para controlar el estrecho.

Desde Teherán también se insiste en que el paso marítimo continuará cerrado mientras Estados Unidos no cumpla determinadas condiciones, entre ellas el levantamiento del bloqueo, la liberación de activos iraníes congelados y el alivio de las sanciones petroleras.

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también se refirió al conflicto y manifestó que sería preferible ponerle fin mientras Irán conserva, según su interpretación, una posición de fuerza.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Su importancia excede ampliamente a los países directamente involucrados en el conflicto.

Antes de la guerra, por esta vía circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado por vía marítima a nivel mundial, además de una proporción significativa del gas natural licuado. Por eso, cualquier interrupción prolongada del tráfico tiene consecuencias inmediatas sobre los mercados internacionales de energía.

La situación actual ya modificó considerablemente el tránsito marítimo. Los datos de seguimiento de embarcaciones muestran que el tráfico se redujo de manera drástica respecto del período previo al conflicto, cuando más de un centenar de barcos atravesaban diariamente el estrecho.

El impacto no se limita al petróleo. El aumento de los costos de transporte y la necesidad de buscar rutas alternativas también genera presión sobre las cadenas internacionales de suministro y puede trasladarse a los precios de combustibles y otros productos.

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