FALPA

"El esfuerzo individual tiene un límite": librerías de todo el país reclaman la emergencia

Afectadas por un desplome del 25% en las ventas y un fuerte incremento de los costos operativos respecto de 2023, las librerías independientes nucleadas en FALPA emitieron un alerta nacional. Advierten que cada cierre representa una pérdida irreparable para el acceso a la cultura y exigen condiciones urgentes para poder sobrevivir.

El sector librero atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. Frente a un escenario financiero insostenible, la Federación Argentina de Librerías Independientes (FALPA) declaró formalmente la Emergencia Librera en todo el territorio nacional, visibilizando una crisis estructural que pone en riesgo la continuidad de cientos de comercios culturales.

De acuerdo con los datos difundidos por el sector, la actividad sufre un desplome cercano al 42% en la facturación y una baja del 25% en las unidades vendidas en comparación con los registros de 2023. A esta profunda contracción en el consumo se le suma un combo letal: la escalada desmedida de los costos operativos y de mantenimiento que deben afrontar los locales a diario.

Un espacio social en peligro

Desde la entidad remarcaron que el impacto de esta crisis va mucho más allá de la mera actividad comercial. En un comunicado oficial, la federación advirtió: "Cuando una librería cierra, no desaparece solamente un comercio. Se pierde un espacio de encuentro, de acceso a los libros y de promoción de la lectura en cada comunidad".

Esta situación de vulnerabilidad se desarrolla, paradójicamente, en un contexto educativo y social que demanda con urgencia incentivar y recuperar los hábitos de lectura en la ciudadanía. Sin embargo, el ahogo económico asfixia a los libreros independientes, quienes sostienen los establecimientos a fuerza de un desgaste constante.

Reclamo de condiciones y alerta final

Ante este panorama desalentador, los referentes del sector reclamaron medidas de carácter urgente a las autoridades competentes para preservar la red federal de librerías, aclarando que no se buscan tratos de favor, sino herramientas equitativas: "No solicitamos privilegios. Solicitamos condiciones que permitan competir, trabajar y sobrevivir".

El comunicado cierra con una contundente advertencia que refleja el punto de ebullición que atraviesan los comercios de cercanía: "El esfuerzo individual de los libreros tiene un límite. Ese punto está llegando".

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