SIN PAN

La plata no alcanza ni para el pan: las ventas cayeron 60% y ya se compra de a dos pancitos

La plata no alcanza ni para el pan: las ventas cayeron 60% y ya se compra de a dos pancitos

La caída del poder de compra ya no se refleja solamente en la eliminación de salidas, ropa o vacaciones. En muchas familias, el recorte llegó hasta el pan.

Daniel Rodríguez, representante de la Unión de Personal de Panaderías y Afines, aseguró que las ventas de pan se redujeron un 60% durante el último año y medio, mientras que la comercialización de facturas se derrumbó hasta un 85%.

La modificación se observa directamente en los mostradores. Donde antes una familia pedía un kilo de pan o una docena de facturas, ahora aparecen compras por monto, por unidad o por la cantidad indispensable para una comida.

"Antes se vendía un kilo de pan, dos docenas de facturas. Hoy se vende por unidades o 2.000 pesos de pan", describió Rodríguez. En algunos casos, los clientes terminan llevando apenas dos flautas o unos pocos pancitos.

El 60% es una estimación del sector, pero el INDEC confirma el retroceso

El derrumbe del 60% no surge de una estadística oficial nacional, sino del relevamiento y la experiencia diaria del gremio en las panaderías. Sin embargo, los informes del INDEC permiten comprobar que el consumo masivo continúa muy por debajo de los niveles registrados antes del cambio de gobierno.

En octubre de 2023, el índice desestacionalizado de ventas reales en supermercados se ubicaba en 98,8 puntos. En abril de 2026, último dato oficial disponible, descendió a 82,4 puntos.

La comparación muestra una caída aproximada del 16,6% en las ventas a precios constantes desde octubre de 2023. Es decir, una vez descontada la inflación, los supermercados venden considerablemente menos mercadería que en los últimos meses de la gestión anterior.

La serie original presenta incluso una diferencia mayor: pasó de 97,4 puntos en octubre de 2023 a 78,5 en abril de 2026. Sin embargo, para comparar meses diferentes resulta más apropiado utilizar la serie desestacionalizada, porque elimina parte de las variaciones propias de cada época del año.

El deterioro no parece haberse detenido. En abril de 2026, las ventas reales en supermercados volvieron a caer un 3,7% interanual, mientras que el acumulado de los primeros cuatro meses del año terminó 3,3% por debajo del mismo período de 2025.

Del kilo de pan a comprar solamente lo necesario

La caída general del consumo no alcanza por sí sola para verificar que la venta de pan haya bajado exactamente un 60%, porque el INDEC no publica una medición nacional específica de las unidades vendidas en panaderías de barrio.

Pero la estadística oficial sí respalda el contexto económico descripto por el sector: las familias compran menos en términos reales y concentran cada vez más sus gastos en lo indispensable.

El fenómeno también muestra que la retracción no se distribuye de manera uniforme. Mientras las ventas generales de supermercados retrocedieron cerca de un 17% frente a octubre de 2023, los panaderos aseguran que en los comercios artesanales el golpe fue mucho más profundo.

Una de las explicaciones es la competencia con el pan industrial de los supermercados, que suele ofrecerse a menor precio. Ante ingresos cada vez más ajustados, la diferencia económica comienza a pesar más que la calidad o el método de elaboración.

A esto se suman los costos que debe afrontar una panadería tradicional: alquiler, electricidad, gas, harina, levadura, grasas, mantenimiento de hornos y salarios. Algunos comercios comenzaron a modificar ingredientes o procesos para abaratar la producción, mientras otros directamente redujeron personal.

Menos ventas y menos puestos de trabajo

Rodríguez señaló que muchas vacantes producidas durante los últimos ocho meses dejaron de cubrirse. Panaderías que antes funcionaban con doce empleados ahora trabajan con nueve y distribuyen las tareas entre el personal restante.

El retroceso también aparece, aunque de manera más moderada, en los registros oficiales de supermercados. En octubre de 2023, el sector tenía 98.452 trabajadores; en abril de 2026, el número informado por el INDEC fue de 96.516.

Quienes conservan su empleo tampoco están necesariamente a salvo de la pérdida de ingresos. Según el representante gremial, algunos trabajadores terminan su jornada en la panadería y luego recurren a aplicaciones como Uber o Rappi para completar el presupuesto familiar.

El alimento más básico como termómetro de la crisis

Durante décadas, el pan funcionó como complemento indispensable cuando una familia no podía acceder a otros alimentos. Que ahora también se compre por unidad o según el dinero disponible expone hasta dónde llegó el ajuste cotidiano.

El dato del 60% debe presentarse como una advertencia del sector y no como una cifra oficial cerrada. Sin embargo, no aparece aislado: se desarrolla dentro de una economía en la que las ventas reales de los supermercados permanecen muy por debajo de octubre de 2023 y volvieron a caer durante 2026.

La imagen que dejan los mostradores es sencilla, pero contundente: antes se pedía un kilo; ahora se pregunta cuánto pan alcanzan a comprar 2.000 pesos.

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