Uranio

A 220 kilómetros de Comodoro, Jaguar declaró ante la SEC cuánto uranio estima en Laguna Salada: mucho volumen, poco uranio por tonelada y una mina a cielo abierto como escenario

La compañía informó aproximadamente 1.900.000 kilos de óxido de uranio en recursos indicados y otros 4.600.000 kilos en recursos inferidos, de menor confianza geológica. El informe considera una explotación a cielo abierto para evaluar el depósito, un supuesto que exige examinar su compatibilidad con la Ley 5001. También recomienda nuevas perforaciones y una campaña inicial de US$1,925 millones.

Jaguar Uranium presentó los informes técnicos que respaldan su estimación de recursos de Laguna Salada, el proyecto de uranio y vanadio ubicado aproximadamente a 220 kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia. La documentación cuantifica el contenido mineral y propone nuevas tareas de exploración, pero también expone un aspecto central para su futuro: el cálculo utiliza un escenario potencial de explotación a cielo abierto en Chubut.

La elección de ese escenario responde a las características del depósito. Buena parte de la mineralización se encuentra en depósitos de ripio suelto, compuestos por pequeñas piedras, arena y material fino, a poca profundidad.  Los consultores consideran que esa disposición permite evaluar una eventual extracción a cielo abierto.  En el sector denominado Buried Lake -"lago enterrado", en inglés-, dentro del proyecto Laguna Salada, la mineralización aparece a mayor profundidad. Allí, los consultores calcularon los recursos dentro de los límites de una posible excavación a cielo abierto, modelada para la evaluación técnica.

El supuesto técnico debe analizarse frente a la legislación provincial. La Ley XVII N.º 68, conocida como Ley 5001, prohíbe la actividad minera metalífera a cielo abierto y la utilización de cianuro en los procesos de producción minera. La presentación ante organismos bursátiles no resuelve el encuadre legal del proyecto ni acredita una autorización para explotarlo bajo ese método.

Jaguar anunció el 20 de octubre de 2026 que había presentado los documentos el día anterior, bajo el estándar estadounidense S-K 1300, ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos -SEC-, y el canadiense NI 43-101, a través de SEDAR+. La compañía aclaró que los informes no introducen diferencias materiales respecto de los resultados difundidos el 13 de octubre.

La estimación distingue aproximadamente 1.900.000 kilos de óxido de uranio -U?O?- en recursos indicados y 4.600.000 kilos en recursos inferidos. Son las 1.900 y 4.600 toneladas que figuran, redondeadas, en la tabla técnica.

A 220 kilómetros de Comodoro, Jaguar declaró ante la SEC cuánto uranio estima en Laguna Salada: mucho volumen, poco uranio por tonelada y una mina a cielo abierto como escenario

Estimación de recursos de Laguna Salada. El informe distingue recursos indicados e inferidos según su grado de confianza geológica. Fuente: informe técnico elaborado para Jaguar Uranium, octubre de 2026. 

Las categorías expresan distintos niveles de confianza geológica. Los recursos indicados cuentan con mayor respaldo que los inferidos, que requieren más exploración para mejorar su clasificación. Ninguna de esas cantidades representa material ya extraído ni una recuperación comercial asegurada. El proyecto no declara reservas minerales y la estimación, por sí sola, no demuestra viabilidad económica.

Para dimensionar los kilos informados hay que observar también cuánto uranio contiene cada tonelada de material. La ley media es de 90 gramos de óxido de uranio por tonelada en los recursos indicados y de 137 gramos por tonelada en los inferidos. Esas concentraciones equivalen, respectivamente, a 0,009% y 0,0137%.

El recurso indicado comprende 21,1 millones de toneladas de material mineralizado; el inferido, otros 34 millones. Es el volumen estimado del depósito dentro del modelo, no un programa de extracción aprobado ni una cantidad que necesariamente vaya a procesarse.

Frente a esa baja concentración, el informe identifica características favorables para estudiar su aprovechamiento. Además de la poca profundidad de buena parte del mineral, los ensayos históricos indican que el lavado y el tamizado pueden concentrar el uranio en la fracción fina de las gravas. Así se reduciría la masa que necesita tratamiento químico posterior. Esos resultados todavía requieren validación y trabajos adicionales.

Para evaluar el recurso, los consultores adoptaron un costo supuesto de extracción de US$2 por tonelada, junto con US$9 de procesamiento y US$2,50 de gastos generales y administrativos. Son parámetros preliminares del modelo, no costos comprobados de una operación en funcionamiento. El cálculo también considera el aporte económico potencial del vanadio asociado.

La próxima campaña propuesta busca obtener muestras adicionales y mejorar el conocimiento del depósito. Incluye unas 250 calicatas y trincheras en Laguna Salada y Pampa de Arroqui, además de 1.500 metros de perforación sónica o vibrosónica en Buried Lake, distribuidos en aproximadamente 100 a 150 sondeos.

El programa prioritario tiene un presupuesto indicativo de US$1.925.000, incluido un 10% para contingencias. Los consultores plantean una segunda etapa de US$1.760.000, condicionada a la revisión de los resultados y del modelo actualizado. Esas cifras corresponden a trabajos recomendados, no a desembolsos cuya ejecución esté acreditada.

Laguna Salada tiene antecedentes anteriores a Jaguar. El informe identifica una estimación de recursos de 2011 y una evaluación económica preliminar de 2014, consideradas históricas y no vigentes. La compañía adquirió el proyecto a IsoEnergy en julio de 2024 y la estimación actual utiliza información de campañas anteriores: no incorpora sondeos realizados por Jaguar.

Al 5 de octubre de 2026, fecha efectiva del informe, el documento señalaba que no se desarrollaban trabajos de exploración en el proyecto. También consignaba, según la compañía, que no había acuerdos escritos vigentes con los propietarios superficiales y que serían contactados una vez definido el próximo programa.

La nueva documentación permite conocer mejor la escala del recurso y los supuestos utilizados para evaluarlo. El paso hacia una eventual explotación sigue dependiendo de estudios técnicos, resultados económicos y definiciones regulatorias. En Chubut, la compatibilidad del escenario a cielo abierto con la legislación provincial es un punto central de ese recorrido.

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