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Chile: Se fue de fiesta, se durmió alcoholizado y su hija de 2 años cayó de un piso 11

El trágico episodio ocurrió en Santiago de Chile durante el único domingo al mes que el hombre tenía autorizado ver a su hija de 2 años. Según la fiscalía, el acusado se había ido de fiesta la noche anterior y se durmió profundamente, dejando a la menor sola en una habitación sin redes de seguridad.

Un estremecedor caso de negligencia extrema conmociona a la sociedad chilena. Una pequeña niña de dos años, identificada como Isidora, perdió la vida de forma instantánea tras caer desde el piso 11 de un moderno complejo residencial en el exclusivo barrio de Las Condes, en la capital trasandina. El trágico suceso expuso una cadena de severas omisiones por parte de su progenitor, quien debía custodiarla en el marco de un estricto régimen de visitas familiar.

Por el hecho, el Ministerio Público imputó al padre de la menor, Jorge Constanzo, bajo el cargo de homicidio por omisión. Durante la audiencia formal, el fiscal Jorge Reyes Henríquez fue categórico al evaluar el accionar del acusado: "La acción del imputado fue mucho más que una negligencia". Actualmente, Constanzo permanece bajo la medida de internación provisoria en el centro penitenciario Santiago 1, mientras la querella exige la prisión preventiva y la defensa solicita el arraigo nacional con firma mensual.

Una visita mensual que terminó en horror

La reconstrucción efectuada por los investigadores judiciales determinó que Constanzo tenía permitido ver a su hija únicamente un domingo al mes, en una franja horaria pautada entre las 10:00 y las 18:00 horas. El día del accidente, el hombre ya había iniciado la jornada con retraso, retirando a la menor casi 50 minutos tarde de la casa de su madre.

La trágica trastienda del caso reveló que el imputado había asistido la noche anterior al cumpleaños de su actual pareja en el quincho del mismo edificio, extendiendo los festejos en una discoteca hasta altas horas de la madrugada. Según la fiscalía, el hombre regresó al departamento alcoholizado y, tras almorzar con la niña, se quedó profundamente dormido junto a su pareja, dejando a Isidora completamente desatendida.

De acuerdo con los peritajes forenses, la pequeña estuvo sola en un dormitorio entre una hora y media y dos horas. La habitación contaba con una cama dispuesta de forma adyacente a una ventana que carecía de mallas de protección, facilitando la fatal caída al vacío.

Ventanas sin protección y cuarenta minutos de inconsciencia

El impacto de la menor contra el área de estacionamientos fue advertido por una vecina del complejo, quien dio aviso inmediato a Carabineros y a los equipos de emergencia. Debido a que la niña no residía formalmente en el edificio, los efectivos policiales demoraron varios minutos en identificar su procedencia.

Al llegar al departamento del piso 11, los agentes se encontraron con un escenario alarmante: el padre continuaba durmiendo y no reaccionó a los reiterados llamados a la puerta. Las estimaciones fiscales señalan que Constanzo recién tomó conocimiento de la muerte de su propia hija unos 40 minutos después de que se produjera la caída.

La querella, impulsada por la madre de la víctima, Gloria Ortiz, sacó a la luz que existía un acta preexistente ante el Tribunal de Familia que obligaba al hombre a acondicionar el inmueble con medidas de seguridad para resguardar a la menor. Sin embargo, las protecciones solo habían sido instaladas en el balcón principal, dejando las ventanas de las habitaciones completamente desguarnecidas.

El desgarrador testimonio de la madre

Tras la tragedia, Gloria Ortiz rompió el silencio en diálogo con Radio Bío Bío y expresó el calvario que atraviesa su entorno cercano: "Como familia estamos tremendamente consternados por la muerte de mi hija. Tienen que abordar el caso de la manera que es: un acto negligente durante el cuidado personal de mi hija".

La mujer revivió los minutos de incertidumbre previos a la confirmación del deceso, explicando que empezó a alarmarse cuando se cumplió el horario de devolución de la menor y el teléfono permaneció apagado. "Se acercaba la hora de la llegada de Isidora y ese mensaje nunca llegó", relató con dolor. Tras llamar insistentemente a los familiares de su expareja, fue la tía de la niña quien finalmente le notificó el desgarrador desenlace. Mientras el proceso judicial avanza en los tribunales de Santiago, la familia espera la entrega del cuerpo de la pequeña para poder brindarle el último adiós.

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