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Detuvieron al "Pai" que manipuló, abusó y torturó a una familia en su propia casa: así operaba

El acusado se hacía pasar por un "Pai" umbanda para manipular a una mujer y a sus hijos. Tras años de violencia física, psicológica y abusos sexuales, la Policía Federal lo capturó en Alejandro Korn.

Un impactante caso de manipulación mística, violencia extrema y abusos llegó a su fin en el conurbano bonaerense. Efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) detuvieron a un hombre que, presentándose como "Pai" de la religión Umbanda, sometió durante tres años a una mujer y a sus hijos a un régimen de terror, abusos sexuales y torturas psicológicas en la localidad de Glew.

La captura fue ejecutada por la División Búsqueda de Prófugos del Departamento Federal de Investigaciones de la PFA. Los agentes lograron interceptar al sospechoso en la vía pública, sobre la Avenida Presidente Perón al 4400, en la localidad de Alejandro Korn, partido de San Vicente, tras una serie de tareas de inteligencia y vigilancias encubiertas.

El origen del infierno familiar

De acuerdo con la investigación judicial, los hechos comenzaron en 2018, en un momento de particular vulnerabilidad para la familia: la madre se encontraba recientemente separada de su pareja. En ese contexto, el acusado ingresó al entorno familiar presentándose como el novio de la hija mayor.

Lo que empezó como visitas esporádicas se transformó rápidamente en una presencia permanente. El hombre se instaló a convivir en el domicilio de Glew y, utilizando su supuesta condición de guía espiritual, persuadió a las víctimas de que poseía el poder religioso necesario para ayudarlas a superar sus problemas personales y económicos.

Abusos, hambre y privación del sueño

Una vez consolidado su liderazgo y control absoluto sobre el hogar, el imputado desató una sistemática campaña de violencia entre 2018 y 2021. Según consta en la causa penal, el acusado abusó sexualmente de manera violenta de las mujeres de la familia, valiéndose de la convivencia preexistente y de la manipulación psicológica.

Cuando las víctimas intentaban oponer resistencia a sus demandas sexuales, el falso líder aplicaba severos castigos físicos y psicológicos que incluían:

Golpes de puño y ataques con diversos objetos en todo el cuerpo.

Privación deliberada de alimentos y restricción del sueño.

Aislamiento social y familiar severo.

Restricción absoluta de la libertad de movimiento dentro y fuera de la vivienda.


El fin del silencio y las secuelas psicológicas

El calvario terminó cuando el agresor abandonó el domicilio por motivos que no trascendieron. Meses después, logrando romper el círculo de terror y tras recibir asistencia especializada, la madre de familia se atrevió a radicar la denuncia ante la Justicia de Lomas de Zamora.

Los peritajes psicológicos integrados al expediente revelaron el devastador impacto del daño ambiental y físico sufrido por las víctimas. Los informes técnicos detallaron secuelas compatibles con situaciones prolongadas de sometimiento: alta dependencia afectiva, baja autoestima, labilidad emocional, aislamiento social y una profunda naturalización y minimización de la violencia padecida.

Intervención Judicial

La investigación del caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 9, especializada en Violencia de Género, Violencia Familiar y Delitos Contra la Integridad Sexual. Tras recopilar las pruebas, el Juzgado de Garantías N° 5 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, a cargo del juez Matías Manuel Ocampo, ordenó la captura que finalmente se concretó en las últimas horas. El detenido ya se encuentra a disposición de la justicia bajo graves cargos de abuso sexual con acceso carnal agravado y daños severos a la salud mental.

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