Río Tercero

Histórico fallo: absolvieron a la mujer que mató a su papá tras una vida de abusos y violencia

La Cámara del Crimen de Río Tercero dictó la absolución unánime para Jenifer Raimondo. La Justicia determinó que actuó en legítima defensa frente a un calvario de agresiones físicas, psicológicas y sexuales que sufría desde la infancia.

En una resolución unánime y de enorme trascendencia jurídica, la Cámara del Crimen de Río Tercero dictó la absolución de Jenifer Raimondo, la mujer que estaba imputada por el asesinato de su padre en la localidad cordobesa de Almafuerte. En un dictamen emitido con una marcada perspectiva de género, tanto los jueces técnicos como los jurados populares concluyeron que la acusada actuó en legítima defensa dentro de un contexto extremo de sometimiento.

El tribunal dejó acreditado que Raimondo se encontraba en una situación límite y que no disponía de otra alternativa real para salvaguardar su integridad física, descartando de plano la acusación de parricidio premeditado.

El quiebre de una vida de sometimiento

Los hechos juzgados ocurrieron el 2 de enero de 2025 en una vivienda rural de Almafuerte, donde Jenifer apuñaló a su padre, Atilio Raimondo, de 60 años. Inicialmente, el Ministerio Público Fiscal caratuló la causa como homicidio calificado por el vínculo y ordenó la inmediata detención de la mujer.

Sin embargo, el rumbo de la investigación cambió de manera drástica gracias a las pericias psiquiátricas, psicológicas y a los testimonios recolectados. Los informes técnicos revelaron de manera contundente que la joven arrastraba un historial de terror: había sido víctima de sistemáticos episodios de violencia física y abusos sexuales ejercidos por su progenitor desde que era muy joven. Tras pasar 13 días en prisión, la Justicia le otorgó la libertad para continuar el proceso fuera de la cárcel.

"Indefensión aprendida" y una amenaza constante

Durante el debate oral, el abogado defensor Carlos Pajtman solicitó la absolución argumentando que el accionar de la mujer fue una respuesta defensiva ante años de maltrato e inferioridad de condiciones.

Al momento de fundamentar el fallo, el tribunal introdujo conceptos clave del derecho moderno con enfoque de género:

Indefensión aprendida: Los magistrados explicaron que la víctima se encontraba bajo este estado psicológico, el cual describe a personas que, tras soportar años de violencia continua, perciben que no existen vías de escape institucionales o humanas posibles.

Peligro inminente y permanente: El fallo determinó que la amenaza contra Jenifer era constante y que el riesgo para su vida seguía vigente al momento de ocurrir el desenlace.

Reacción de la víctima: Se dio por probado que, incluso después de resultar herido en la vivienda, el hombre intentó buscar armas para continuar amenazando a su hija, lo que justificó la urgencia de la defensa.

El pedido de la fiscalía que fue rechazado: En los alegatos finales, la acusación fiscal había morigerado su postura inicial, solicitando que el caso fuera encuadrado como un homicidio cometido bajo emoción violenta, con una pena inferior a tres años de prisión en suspenso.

No obstante, el tribunal y los jurados populares entendieron que no correspondía ningún tipo de condena penal. Al ratificar que se trató de un acto de legítima defensa para poner fin a una vida de padecimientos, Jenifer Raimondo fue declarada inocente de manera definitiva.


Imagen: La Voz

Temas de la nota: