Rescataron a nueve hermanos que vivían en un contexto de abusos y violencia en Santiago del Estero
El operativo se realizó en una vivienda ubicada en el departamento Figueroa. Hay tres detenidos y la Justicia investiga graves delitos contra menores y personas con discapacidad.
Un impactante operativo policial permitió rescatar a nueve hermanos que vivían en un contexto de extrema violencia, abandono y presuntos abusos en una vivienda del departamento Figueroa, en Santiago del Estero.
El procedimiento se realizó este jueves en una casa ubicada en el barrio Las Lomas, en el paraje El Cruce, sobre la ruta 5 y a unos 90 kilómetros de la capital provincial.
La intervención fue ordenada por el juez de Control y Garantías Sergio Guillet, luego de denuncias presentadas por la Asociación Civil Caring For Children y la Asociación Civil Madres Víctimas de Trata.
Como resultado del operativo, fueron detenidas tres personas: una pareja y uno de sus yernos.
Según trascendió, al ingresar al domicilio los efectivos encontraron a una persona con discapacidad atada a una cama. A partir de allí, comenzaron a descubrir distintas situaciones de violencia y maltrato que sufrían las víctimas.
De acuerdo con la investigación, nueve de los trece hermanos convivían en condiciones extremas de abandono. Entre ellos había menores de edad y personas con discapacidad.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que algunas de las jóvenes habrían sido entregadas a vecinos a cambio de dinero o alcohol.
"Había mujercitas que eran ofrecidas, entregadas a vecinos por dinero. También un tío habría aceptado la transacción a cambio de vinos", indicó un funcionario citado por medios locales.
Además, se denunció que personas con discapacidad eran golpeadas y grabadas con teléfonos celulares.
"Los discapacitados eran golpeados y hasta grabados con celulares por diversión, todo en nombre del alcohol", sostuvo otra fuente de la investigación.
Condiciones extremas
Los investigadores describieron un escenario de extrema precariedad dentro de la vivienda.
Según se informó, una de las habitaciones permanecía cerrada con candado y contenía colchones sin usar, mientras que los menores dormían sobre tablas, cubiertos apenas con frazadas o sábanas.
También trascendió que los niños observaban constantemente a los adultos antes de responder preguntas de las autoridades, como buscando autorización para hablar.
Tras permanecer más de cinco horas en el lugar, los agentes retiraron a las nueve víctimas. Dos de ellas debieron ser internadas y el resto permanece bajo seguimiento médico y psicológico.
La causa quedó a cargo de las fiscales Yésica Lucas y Vanina Aguilera, quienes imputaron delitos de extrema gravedad, entre ellos abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal agravado, corrupción de menores, lesiones calificadas y abandono de persona.








