Un bebé de 12 días murió tras el impacto de una palta que cayó de un árbol en la puerta de un jardín
El dramático episodio ocurrió en la zona céntrica del distrito cuando una madre esperaba para retirar a su hijo de cinco años. Vecinos y familiares denuncian la falta de mantenimiento del arbolado público y reclaman respuestas.
Una profunda conmoción sacude a la comunidad de Quilmes tras confirmarse el fallecimiento de un recién nacido de apenas doce días de vida, quien sufrió graves fracturas de cráneo luego de ser golpeado por una palta de gran tamaño que se precipitó desde la copa de un árbol en plena vía pública.
El trágico hecho sucedió en inmediaciones del Jardín de Infantes N.º 949, ubicado sobre la calle Conesa -en el cruce con Sarmiento y Mitre-. En ese lugar, una madre aguardaba pacientemente en la puerta del establecimiento educativo para retirar a su hijo de cinco años, mientras llevaba a su bebé recién nacido en brazos.
De manera imprevista, un fruto de gran porte se desprendió de un árbol de la zona y cayó directamente sobre la cabeza del pequeño, provocándole lesiones de suma gravedad.
Lucha contrarreloj e internación crítica
Ante la desesperación de la madre y los testigos del lugar, el recién nacido fue trasladado de urgencia a un sanatorio de la zona y derivado a la Guardia Pediátrica. Pese a haber sido sometido a una intervención quirúrgica y haber permanecido internado en estado crítico en el área de terapia intensiva, los profesionales no pudieron revertir su cuadro y se confirmó su deceso.
El caso quedó bajo la órbita de la UFIJ N.º 9 de Quilmes, que encabeza las medidas de rigor para esclarecer las circunstancias del hecho y evaluar las responsabilidades correspondientes en torno a la seguridad urbana.
Indignación y reclamos vecinales
La noticia desató una ola de dolor y malestar entre los vecinos y la comunidad educativa, quienes reavivaron los reclamos históricos vinculados a la falta de poda preventiva y al mantenimiento de los árboles que rodean los establecimientos escolares de la zona.
En diálogo con los medios, la madre del bebé cuestionó con dureza la inacción de las autoridades locales frente a los pedidos previos de los frentistas. Con profundo dolor, la mujer expresó: "Si hubiesen escuchado los reclamos, hoy no estaríamos lamentándonos", y denunció públicamente que, tras el trágico suceso, operarios municipales se presentaron en el lugar para realizar tareas de poda de forma improvisada.
La investigación judicial continúa abierta mientras la comunidad acompaña a la familia en medio de un dolor incalculable y exige medidas concretas para evitar que una tragedia de esta magnitud vuelva a repetirse.









