Violento asalto en Puerto Deseado: torturaron a un comerciante y vaciaron su caja fuerte
El dueño de un comercio de artículos de limpieza fue atacado durante la madrugada del sábado 24 de octubre en su vivienda, ubicada a unas cuatro cuadras de la comisaría. Los delincuentes se llevaron su celular y el dinero de una caja fuerte. La investigación apunta a sospechosos que habrían escapado en dirección a Comodoro Rivadavia.
Un comerciante de Puerto Deseado sufrió un violento asalto durante la madrugada del sábado 24 de octubre. Los delincuentes ingresaron a su vivienda, lo redujeron, lo maniataron y lo sometieron a torturas antes de robarle el teléfono celular y el contenido de una caja fuerte.
La víctima es propietaria de un conocido local de artículos de limpieza de la ciudad santacruceña. La brutalidad del ataque generó preocupación entre los vecinos, especialmente porque la vivienda se encuentra en una zona céntrica, a unas cuatro cuadras de la comisaría.
El caso volvió a poner en primer plano la inseguridad en Puerto Deseado y abrió nuevos interrogantes sobre las circunstancias en las que se produjo el asalto y la posterior huida de los responsables.
De acuerdo con información atribuida a fuentes allegadas a la Policía, los sospechosos serían oriundos de Comodoro Rivadavia, en Chubut, y habrían utilizado un remis para abandonar Puerto Deseado después del robo.
Según esa versión, los presuntos autores habrían dejado el vehículo a la altura del kilómetro 60 de la ruta provincial 281, que conecta Puerto Deseado con la ruta nacional 3. Allí, aparentemente, habrían engañado al conductor del remis y continuado la fuga por sus propios medios.
Otro dato que podría resultar relevante para la investigación es la señal de ubicación que habría emitido el teléfono celular robado al comerciante en Comodoro Rivadavia. Ese registro podría aportar elementos para reconstruir los movimientos posteriores al asalto, aunque por sí solo no permite establecer quiénes tenían el dispositivo ni confirmar la participación de una persona determinada.
Hasta el momento, los datos difundidos sobre el recorrido de los sospechosos deben considerarse hipótesis de investigación y no una confirmación de que los responsables hayan sido identificados o detenidos.
A medida que se conocieron los detalles del ataque, vecinos de Puerto Deseado expresaron su indignación a través de las redes sociales. Los mensajes reflejaron el temor por la violencia del episodio y reclamaron respuestas a las autoridades municipales, provinciales y judiciales.
Entre los comentarios apareció la expresión "zona liberada", utilizada por algunos usuarios para describir su sensación de desprotección ante los hechos delictivos. Se trata de una manifestación del malestar vecinal y no de una conclusión acreditada sobre el funcionamiento de las fuerzas de seguridad.
Las críticas también apuntaron a la necesidad de adoptar medidas concretas para prevenir nuevos delitos, mejorar la respuesta ante las denuncias y esclarecer los hechos violentos registrados en la localidad.
El asalto al comerciante reavivó así una discusión que excede este episodio particular: cómo fortalecer la prevención, investigar los delitos y recuperar la confianza de los habitantes en las instituciones responsables de garantizar la seguridad.
La reconstrucción de lo ocurrido dependerá de las pruebas que puedan reunir los investigadores, entre ellas los testimonios, los registros vinculados con el traslado en remis y los datos técnicos que permitan establecer el recorrido del teléfono sustraído.
También será importante determinar cómo ingresaron los delincuentes a la vivienda, cuánto tiempo permanecieron allí y qué elementos se llevaron, además de establecer si actuaron solos o con otras personas.
Por el momento, la información disponible no permite confirmar el monto sustraído, la identidad de los autores ni el estado procesal de posibles sospechosos. Esos datos deberán establecerse a partir de fuentes oficiales y de los avances de la causa.








