Nosotros vemos una película de terror, Milei ve una de Disney
Análisis de Saúl Gherscovici.
Las comisiones de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia de la Cámara de Diputados comenzaron ayer el debate sobre el endeudamiento que asfixia y condena a millones de familias en la Argentina. La dura estadística indica que más de 21 millones de personas tomaron deuda para sobrevivir y que 6 millones de ellas están en mora, es decir, con cuotas impagas durante tres meses o más. Ese grupo importante de personas tiene solo dos certezas, que van de la mano y agravan el problema: no podrán pagar y ya no tienen cómo conseguir nuevo "financiamiento" para subsistir.
Al oficialismo no le quedó otra que aceptar el debate porque la oposición, con Unión x la Patria como fuerza central, logró el número de diputados necesarios para emplazar a las comisiones a tratar este tema que, junto con la prórroga de la emergencia en discapacidad, el gobierno prefiere negar y seguir tapando con su relato absolutamente falaz de la situación económica de la Argentina y su gente.
Hasta Messi lo vio
El endeudamiento no es otra cosa que la respuesta efectiva que encontró la gran mayoría de los argentinos a la vergonzosa y repetitiva definición que tiene el presidente cuando a alguien, como hizo el propio Messi tras ganarle a Inglaterra, se le ocurre recordarle que "la gente no llega a fin de mes". Enojado, balbuceante y lleno de "digamos" y "o seas", Milei descarta de plano que eso sea cierto ya que "sino uno caminaría por la calle, y estaría lleno de cadáveres", afirma sin remordimiento y empatía alguna, para luego insultar a los "ensobrados", "kukas", "zurdos" y "manga de hijos de puta" que sostienen esa realidad, que es ineludible e indiscutible, salvo para este presidente negador y negacionista.
Para poder pagar las cuentas y comer la mayoría primero recurrió a las tarjetas de crédito. Luego, cuando no se puede pagar la totalidad y empiezan los intereses por haber solo abonado el mínimo y el saldo se hizo insostenible, se toma un crédito bancario para saldar la tarjeta (para volver a usarla) y luego se cae en las billeteras virtuales, con Mercado Libre como ejemplo estrella. Allí se terminan los trucos y se cayó en un pozo del que no se puede salir porque los sueldos no alcanzan ni alcanzarán por más que se diga que la inflación está controlada.
Repitan conmigo: "toda intervención del Estado es mala, salvo que...."
Antes de que el oficialismo sea obligado a abordar el tema, los voceros del gobierno, tanto el oficial Adrian Ravier como los extraoficiales, entre ellos la diputada Lilia Lemoine y el productor y conductor de programas periodísticos Luis Majul, señalan que era todo culpa de los kukas, para luego criticar a los sufridos y sufrientes endeudados por su nula educación financiera.
Estas fundamentaciones volvieron a aparecer en parte en el primer debate de comisiones, donde el oficialismo contó como aliado al titular de ADEBA, Javier Bolzico, que por un lado reconoció el problema pero luego lo minimizó y repitió uno de los mantras favoritos de este gobierno: "el mercado se regula sola. Toda intervención del Estado es mala", recitó el banquero, que siempre se olvida de la parte no recitada de ese mantra que dice algo así como: "la intervención del Estado es buena, si lo hace en salvataje de los bancos y poderosos, nunca de los deudores y ahorristas de a pie".
El problema no sos vos, es el plan
Las otras ponencias que fueron al centro del problema fueron, entre otras, la de Alejandra Fernández Scarano, del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que dijo que los niveles de morosidad actuales se acercan al 34% y que se trata "de niveles superiores a la salida de la crisis de 2001 y la pandemia". Para que no queden dudas de que no se trata de un problema entre privados y de gente mal educada financieramente e irresponsable, la economista indicó que el endeudamiento es responsabilidad del programa económico y que afecta y arrastra a una cifra de damnificados "equivalente al 50% de los trabajadores registrados".
En su misma exposición, Fernández Scarano afirmó que la morosidad en bancos y tarjetas de crédito alcanza a cifras récord a los promedios de la Argentina. Luego de ello advirtió lo que cualquiera, salvo los economistas de la escuela austriaca y los funcionarios y comunicadores de este gobierno, deduce: "el crecimiento de la morosidad tiene que ver con una política de ingresos donde los salarios vienen creciendo por debajo de la inflación", a lo que hay que agregarle que nunca pudieron recomponerse tras la salvaje devaluación al 40% con la que empezó el gobierno de Javier Milei pero que, claro está, prefiere achacársela a Massa.
Es para comer, no para comprar televisores
Otro de los problemas del endeudamiento por Milei que sufrimos los argentinos es que un porcentaje importante son jóvenes, es decir que "arrancan" su vida económica y productiva endeudados y sin horizonte. De la conformación total de los deudores, el 71% tienen entre 25 y 54 años de lo que se deduce que son jefes o cabezas de hogar que se endeudaron para comer, pagar servicios y eventualmente alquileres.
Para terminar de contradecir a la sentencia psicópata de Milei, el titular de Zentrix, Claudio Montiel, leyó parte de un trabajo que hemos citado en estas columnas y es hasta qué fecha del mes se llega con los ingresos familiares. De acuerdo a la última medición, casi el 65% aseguró que "con sus ingresos no supera el 20 del mes y apenas un 10,7% puede ahorrar", detalló.
En la misma exposición, y con filminas alusivas, Montiel advirtió que entre los menores de 40 ese porcentaje que llega al día 20 se eleva al 84% y que esa tendencia, a que los ingresos no cubran la totalidad del mes, se va agravando con el tiempo. En enero, la misma encuesta indicaba que solo el 33% no llegaba al 20, porcentaje que hoy dijimos alcanza a casi el 66%.
Hay que decir, por si alguien tenía alguna duda, que se llega al día 20 no con un trabajo sino con dos o más ya que al formal (el que lo tiene) se suman las changas, trabajos de aplicaciones, ferias, venta de comida, ropa y cualquier otra cosa que se pueda hacer para -al menos- intentar llegar medianamente al 20.
Mientras los diputados/as estaban recibiendo esta información, con la intención (al menos por el lado de la oposición) para unificar los más de 30 proyectos que se presentaron y poder presentar uno común en las próximas sesiones, tanto el presidente como su vocero, Adrián Ravier, seguían diciendo -en sus respectivos discursos y pobres conferencias de prensa- que "el rumbo no se cambia" porque la economía nunca estuvo tan bien como durante esta gestión.
Casi al unísono, Milei y Ravier, repitieron en la semana que "la foto no es buena pero la película completa es la mejor de todos los tiempos".Y esto nos hace acordar al "estamos mal pero vamos bien" de Menen. La frase-sentencia no nos deja tranquilos porque sabemos que a Milei le gustan películas muy distintas a las que disfrutamos la mayoría de los argentinos y también porque, con algunas de sus citas (como la de Monster Inc), demostró que ni siquiera las entiende.






