Salud

Alerta sanitaria: la "súper gripe" bate récords históricos de contagios en la Argentina

La llegada anticipada de una nueva variante del virus de la influenza impulsó la mayor cantidad de casos de la última década, con un fuerte impacto en la población infantil y un llamado urgente de los especialistas a completar la vacunación.

El invierno ingresa en su recta final dejando un balance complejo en materia epidemiológica. En lo que va de 2026, el virus de la influenza rompió todos los registros históricos y alcanzó el pico de contagios de la última década en la Argentina. Según datos oficiales del Ministerio de Salud, en las primeras 30 semanas del año se contabilizaron 790.523 casos, superando la marca previa de 2025 (788.328) y consolidando un escenario de circulación viral inédito por su velocidad.

El impacto de la variante K y el rol del Instituto Malbrán

El motor principal de este fenómeno ha sido la irrupción del subclado A(H3N2), cuya variante K -popularmente bautizada como "súper gripe"- se detectó inicialmente a mediados de 2025 en el hemisferio norte. Su principal característica es su novedad para el sistema inmunológico humano, lo que generó un menor colchón de anticuerpos en la población y facilitó una propagación mucho más rápida de lo habitual.

De acuerdo con el análisis de las muestras secuenciadas por el Instituto Malbrán, el 96% correspondió a esta nueva cepa. El Boletín Epidemiológico Nacional detalló que, a diferencia de años anteriores, la temporada mostró un inicio adelantado con un repunte sostenido desde la semana 10 y un pico máximo entre la 21 y la 22, al que recientemente se sumó un incremento en las detecciones de influenza B del linaje Victoria.

Los niños, los más afectados

La distribución etaria de la enfermedad dejó en evidencia un cambio en el comportamiento habitual del virus. Los menores de 10 años concentraron el 48% de los contagios totales, y dentro de ese segmento, el 35% correspondió a niños menores de 2 años. Le siguieron los grupos de 10 a 19 años (18%) y los adultos mayores de 60 (11%).

"Esa concentración de los contagios en una población infantil de muy baja edad habla a las claras de que el virus este año se adelantó y de que hubo un brote", explicó el infectólogo Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

El especialista señaló que, habitualmente, en esa franja etaria predomina el virus sincicial respiratorio (VSR); sin embargo, en esta temporada la gripe "copó la parada" impulsada por la nueva variante. Asimismo, López advirtió sobre una limitación estructural en la estrategia de inmunización: mientras que en gran parte de América Latina la vacunación obligatoria se extiende hasta los 6 u 8 años, en la Argentina abarca solo hasta los 24 meses. Dado que los niños son los principales transmisores comunitarios, las sociedades científicas ya solicitaron elevar la obligatoriedad hasta los siete años.

Perspectivas y recomendación de vacunación

Desde una perspectiva histórica, el subtipo H3N2 es conocido por tensionar las campañas de inmunización debido a su constante evolución en la proteína clave para la neutralización por anticuerpos (la hemaglutinina). Esto provoca que, en algunas temporadas, la vacuna reduzca parcialmente su efectividad contra la infección sintomática leve, aunque mantiene un rendimiento crucial para evitar cuadros graves, hospitalizaciones y muertes.

A pesar de este desafío, López destacó un aspecto positivo: la Argentina logró anticipar la campaña de vacunación, ingresando al período crítico con una base importante de población protegida. No obstante, frente a la continuidad de la circulación viral, el especialista enfatizó que aquellas personas que aún no se hayan vacunado deben hacerlo, recordando que el organismo demora aproximadamente diez días en generar los anticuerpos necesarios.

Fuente: Información basada en datos del Ministerio de Salud, el Instituto Malbrán y entrevistas publicadas por Clarín.

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