La Justicia decretó la quiebra de Sancor y pone fin a casi un siglo de historia
La emblemática cooperativa láctea no logró superar su crisis. Arrastraba deudas millonarias y ocho meses de salarios impagos.
La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de Sancor Cooperativas Unidas Limitada, una de las empresas lácteas más emblemáticas del país, que no logró revertir una crisis que se extendió durante las últimas dos décadas.
La decisión fue tomada por un tribunal de Rafaela, luego de que la propia firma solicitara el proceso ante una deuda superior a los 120 millones de dólares y el atraso de ocho meses en el pago de salarios a sus trabajadores.
El fallo también estableció la inaplicabilidad del procedimiento de salvataje previsto en la Ley de Concursos y Quiebras. La sindicatura, integrada por los contadores Ignacio Martín Pacheco Huber y Juan Luis Tomat, continuará a cargo del proceso con la obligación de actuar con celeridad.
En cuanto a la actividad, se dispuso que continuarán operando de forma transitoria aquellas plantas que mantengan producción y contratos vigentes, mientras que en el resto se ordenó preservar los activos para evitar su deterioro.
La continuidad será temporal hasta la eventual venta de los activos, momento en el que cesarán las operaciones, salvo decisión en contrario de un futuro comprador.
El expediente refleja un deterioro profundo de la empresa, con cesación de pagos, insolvencia generalizada y una estructura que dejó de ser sostenible. Además de la deuda financiera, la firma adeudaba sueldos y aguinaldos, en medio de denuncias sindicales por irregularidades en las liquidaciones.
La crisis de Sancor no es reciente. Fundada en 1938 en Sunchales, la cooperativa llegó a liderar el sector en la década del ‘90, con una producción de más de 4,6 millones de litros de leche diarios.
Sin embargo, con el paso de los años la producción fue cayendo de manera sostenida. En la actualidad, apenas alcanza los 700.000 litros diarios, reflejando la magnitud del retroceso.
Entre los factores que explican su caída se encuentran problemas financieros, decisiones empresariales fallidas, conflictos gremiales y un contexto económico adverso.
También impactó la deuda generada en acuerdos comerciales con Venezuela, que terminó en default en 2017 y dejó un saldo pendiente de cobro.
De esta manera, la quiebra de Sancor marca el final de una etapa para una empresa que fue símbolo del cooperativismo argentino.






