Península Valdés: descubren que una bacteria causó la muerte de ballenatos
Expertos del CONICET confirmaron la causa de muerte en crías de ballena franca austral e investigan el impacto de la marea roja en ejemplares adultos en Chubut.
Científicos del CONICET lograron aislar el patógeno responsable de los decesos de las crías de ballena franca austral, mientras aguardan resultados sobre el hallazgo de doce ejemplares adultos en Chubut.
Un exhaustivo estudio científico llevado a cabo en el ecosistema marino de la Patagonia logró determinar las causas detrás de la mortandad de crías de ballena franca austral en las costas de Península Valdés. Según precisó el biólogo marino e investigador del CONICET, Mariano Coscarella, los análisis de laboratorio confirmaron que una bacteria vinculada a la erisipela desencadenó un cuadro infeccioso fatal en los ballenatos. La presencia de este microorganismo en la fauna marina suele asociarse a fluctuaciones térmicas en el agua y a picos de estrés poblacional, factores que están siendo minuciosamente monitoreados por los organismos de conservación ambiental.
El escenario sanitario en el Atlántico Sur se mantiene bajo la observación atenta de la comunidad científica debido a la aparición simultánea de doce ballenas adultas sin vida en las inmediaciones del golfo. Para este grupo de animales maduros, la principal hipótesis de los expertos apunta a una intoxicación aguda provocada por la ingesta de biotoxinas presentes en floraciones algales nocivas. Este fenómeno, identificado habitualmente como marea roja, genera toxinas paralizantes o diarréicas que afectan el sistema nervioso central de los mamíferos marinos, aunque la confirmación definitiva dependerá del avance de los estudios histopatológicos.
La localización geográfica de los restos en la franja costera no refleja necesariamente el foco de contaminación o infección original. Tal como detallaron los investigadores, las fuertes corrientes marinas y la acción de los vientos dominantes en el litoral patagónico suelen desplazar los cuerpos a lo largo de decenas de millas náuticas antes de depositarlos en la orilla. Los equipos de rescate y conservación científica insisten a los turistas y residentes en respetar los protocolos de distancia y evitar todo contacto con los cadáveres encontrados en la costa para garantizar el adecuado trabajo de toma de muestras.
Fuente: Radio Chubut








