Esquel: Denunciaron que una joven con discapacidad fue violada durante su internación en psiquiatría
Inés Avilés denunció que su hija adoptiva de 38 años fue ultrajada dentro del centro de salud mientras se encontraba bajo cuidado médico. La madre halló un preservativo con fluidos y los peritos confirmaron el abuso, pero la mujer estalló contra la Fiscalía ante la falta de detenidos por un hecho que calificó como "aberrante"
Inés Avilés, una vecina que dedica su vida al cuidado de su hija adoptiva de 38 años con discapacidad, atraviesa horas de profunda indignación tras denunciar que la joven fue violada en el área de Psiquiatría del Hospital Zonal de Esquel. El hecho se produjo luego de que la madre solicitara una internación temporal de unos quince días para estabilizar a la mujer, quien atraviesa crisis de agresión que la propia familia ya no podía contener en el hogar.
El calvario salió a la luz durante una de las visitas permitidas por los médicos. Inés relató que, tras retirar a su hija para almorzar, la joven comenzó a manifestar molestias físicas persistentes. Ante la insistencia del malestar, la madre realizó una inspección y se encontró con una escena demoledora: la joven le entregó un preservativo con restos de semen. La reacción de Avilés fue inmediata; resguardó el material en una bolsa de nylon y se dirigió al hospital para encarar a los responsables médicos antes de formalizar la denuncia en la Comisaría de la Mujer.
Según el desgarrador testimonio de la víctima, el ataque se habría producido mediante una maniobra de sedación forzada. La joven recordó que una persona le colocó un elemento sospechoso en la nariz, lo que le provocó una pérdida inmediata del conocimiento. Al despertar, se encontró sin su ropa interior y con las secuelas físicas del ultraje. La gravedad de la denuncia fue respaldada por los peritos médicos, quienes informaron oficialmente que la joven presentaba signos compatibles con una violación "por ambas partes", confirmando que el acceso carnal ocurrió efectivamente dentro de las instalaciones hospitalarias.
Este martes, Avilés concurrió a la Fiscalía para exigir avances en la causa, pero se retiró con la frustración de recibir como única respuesta que el caso "está en investigación". Para la mujer, la lentitud judicial es un agravio más, recordando que en el pasado ya había denunciado otro abuso contra su hija cuyos responsables permanecieron en libertad. Hoy, todas las esperanzas de justicia se centran en los estudios de ADN del material recolectado.
Con información de Diario Jornada








