Tierra del Fuego

Viajó desde Buenos Aires para secuestrar a una alumna de 12 años en la puerta de un colegio en Ushuaia

Francisco Álvarez Ruiz (22), quien ya acumulaba una denuncia por grooming en junio, interceptó a la menor a la salida de clases. La heroica reacción de los compañeros evitó el rapto, el atacante destrozó a patadas el blindex de la institución y terminó detenido.

Un persistente y siniestro acoso virtual a través de las redes sociales se materializó en un brutal intento de secuestro en plena vía pública. Un joven de 22 años, identificado como Francisco Álvarez Ruiz, había viajado expresamente desde Buenos Aires hasta Ushuaia con un único y oscuro objetivo: capturar físicamente a una nena de 12 años a la que hostigaba digitalmente desde hacía meses.

El dramático episodio ocurrió pasadas las 13:40 en las inmediaciones del Colegio Integral de Educación Ushuaia (CIEU), situado en la intersección de las calles Perito Francisco Moreno y Eduardo Daniel Iribarne. La estudiante regresaba al establecimiento junto a sus compañeros tras el almuerzo cuando el agresor la interceptó de manera sorpresiva.

Ataque en la puerta y el heroísmo de los compañeros

Sin mediar palabra lógica, Álvarez Ruiz la sujetó firmemente del brazo y del hombro, intentando besarla por la fuerza mientras le repetía frases amenazantes e intimidantes como "Mi amor, vení conmigo" y "Vamos, vamos", desatendiendo por completo la resistencia y el pánico de la menor.

El horror pudo haber terminado en tragedia de no ser por la rápida e incansable reacción del grupo de estudiantes que la acompañaba. Un alumno se interpuso físicamente entre el acosador y la víctima, mientras una compañera comenzó a gritar pidiendo auxilio a los gritos. Ese escudo humano improvisado le dio el margen necesario a la niña para soltarse y correr desesperada hacia el interior del edificio escolar para poner su vida a resguardo.

Destrozos, furia en el hall y captura policial

Lejos de desistir de su violento cometido, el atacante persiguió al grupo y arremetió contra la entrada principal. Ante la negativa del personal escolar de dejarlo pasar, el joven perdió el control y reaccionó con extrema furia: destruyó a patadas una puerta vidriada de doble hoja (blindex).

En las impactantes imágenes registradas durante el suceso se observa cómo el agresor introdujo el brazo a través de la abertura del vidrio roto para forzar el picaporte, superando la resistencia inicial de un docente. Una vez adentro del hall central, comenzó a exigir a los gritos la presencia del padre de la víctima, un delirio de control que duró pocos segundos hasta la llegada de los efectivos de la Policía provincial, quienes lo redujeron y esposaron de inmediato.

Antecedentes de grooming y el viaje premeditado

La investigación, que se encuentra bajo la órbita del juez Nicolás Barone, sacó a la luz un historial escalofriante. Álvarez Ruiz ya contaba con una denuncia penal radicada en junio pasado en el Juzgado de Instrucción N° 3 del Distrito Judicial Sur por el delito de grooming.

Lejos de cesar su conducta tras la intervención judicial, el acosador redobló la apuesta: creó perfiles falsos, utilizó líneas telefónicas alternativas y profirió amenazas directas tanto contra el entorno familiar de la niña como contra sus compañeros de curso.

"El móvil de él fue venir a la ciudad para contactarse físicamente con la niña. De momento, y por la información colectada, no había un acuerdo con ella, sino que fue una aparición intempestiva"

, revelaron fuentes vinculadas de manera directa al expediente.

El sospechoso permanece alojado en una dependencia policial a la espera de ser sometido a pericias psiquiátricas y a su declaración indagatoria formal. La Justicia, mientras tanto, analiza las pruebas digitales incautadas en su teléfono celular para consolidar un expediente que lo imputará por grooming, tentativa de rapto y daños agravados, en un caso que mantiene en vilo a toda la comunidad fueguina.

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